domingo, 16 de noviembre de 2014

El barnizado en el óleo

Para proteger la pintura ya terminada se usan barnices, que se pueden adquirir en frascos y en " sprays". Los mejores son los sintéticos o los que tienen a la dámara como ingredientes básicos. El barnizado ha de efectuarse entre seis meses y un año después de la realización del cuadro. De todas las formas, es mejor aplicar el barniz demasiado pronto que dejar sin barnizar la pintura. Algunos fabricantes producen también  barnices mates, que por regla general son mucho menos enérgicos que los brillantes.
Algunos barnices:

*Barniz damar brillante Talens (75 ml)  4.96€

Es el barniz de acabado más tradicional. Está indicado para proteger al óleo después del secado total de la pintura (entre 6 y 12 meses). La diferencia entre el barniz damar y el resto de barnices es que, con el paso del tiempo, puede mostrar algún signo de envejecimiento, como el amarilleamiento o el agrietamiento.
Este barniz para óleo proporciona un brillo intenso y se seca en unas pocas horas. Para aplicarlo, ha de dextenderse con una paletina ancha y trazo regular y se puede eliminar con disolventes suaves. Hay que tener en cuenta que es un producto fácilmente inflamable.

*Barniz damar mate Talens (75ml) 4.96€

Identico al anterior. Solo cambia que este barniz para óleo proporciona un brillo satinado y se seca en unas pocas horas.

* Barniz brillante Titan para cuadros (100 ml) 4.82€

Se emplea como barniz de acabado brillante para pinturas al óleo y acrílicas y no amarillea. Se utiliza muy fácilmente, tan solo hay que aplicar una fina capa directamente sobre la pintura cuando los colores estén totalmente secos.

* Barniz mate opal Titan para cuadros (100 ml) 4.25€

Se emplea como barniz de acabado mate para pinturas al óleo y acrílicas y no amarillea. Se utiliza muy fácilmente, tan solo hay que aplicar una fina capa directamente sobre la pintura cuando los colores estén totalmente secos.

* Barniz para retoques Titan (100 ml) 4.53€

 Se puede utilizar para aplicar pequeños retoques y también como barniz final para cuadros al óleo cuando los colores estén totalmente secos. Este barniz para retoques, de secado relativamente rápido, aporta palidez permanente y alto brillo.

* Barniz Holandes Titan (100 ml) 4.82€

 Se utiliza como barniz de cuadros produciendo acabados de alta calidad, al estilo de los cuadros flamencos, y tambén para prevenir cuarteados. Al mezclarlo con los colores al óleo, les proporciona vida, secatividad, solidez, flexibilidad y brillo. Se trata de un barniz de tipo graso que aviva las tonalidades consiguiendo efectos de gran transparencia.

Los precios los he sacado de la pagina de Totenart

http://totenart.com/

Como dibujar manos en distintas posturas







Como dibujar pies en distintas posturas


Aspectos técnicos de la pintura al óleo

Se puede disolver en diversos medios para modificar sus caracteres básicos de modo que el artísta puede extenderla de modo más fluida. El disolvente más utilizado es la esencia de trementina o aguarrás. Se trata de un aceite volátil, lo cual le diferencia de un aceite secativo (que forma una película dura y permanente)
La trementina disuelve la pintura muy de prisa y se debe usar con parquedad.  Si se añade excesiva cantidad, sin acompañarla de un aceite aglucinante la pintura se debilita en su aspecto y en sus posibilidades de permanencia. 
Uno de los principos básicos de la pintura dice que las capas más gruesas y aceitosas han de colocarse encima de las más delgadas. Lo habitual es utilizar pintura disuelta para la primera capa y sin diluir para las demás.
Siga escrupulosamente este método al empezar: aplica los colores tal como salen de los tubos y añade algo de aguarrás, especialmente en la pintura que constituye las primeras capas.
Sin embargo, este método no es el más adecuado para obtener veladuras brillantes y transparentes. Un aglutinante común es el aceite de linaza.
También se conocen diversos medios para modificar el exceso de grasa del aceite de linaza; por ejemplo mezclarlo en partes iguales con aguarrás.
Los secativos que se encuentran en el mercado incluyen a los envasados en "spray", que secan con rapidez y proporcionan un acabado resistente, e incluso brillante y vivaz  si se aplican en mayor cantidad.




viernes, 7 de noviembre de 2014

Superficies usadas para pintar al óleo

Las superficies o soportes generalmente usados para pintar al óleo son: telas o lienzos, tablas, cartones y papel. 
La tela o lienzo, montada  en un bastidor de madera, es el soporte más usado tanto por su precio como por su ligereza de peso y su flexibilidad. La tela para pintar al óleo es de lino o de cáñamo, ofreciendo  diferentes grados de rugosidad según la urdimbre y grueso del tejido; se fabrican telas más ásperas o más finas de acuerdo con el gusto y el estilo del pintor. Tanto las telas como las tablas y los cartones, presenta en su superficie una imprimación o capa especial constituida por cola, mezclada con temple, caseína o yeso, que permite un mejor adhesión de la pintura al óleo al soporte.
Esta capa llamada "imprimación" es de color blanco, pero puede ser también de color gris, azul medio, siena, ocre, etc., para lo cual basta añadir un colorante a la mezcla de la imprimación. Muchos antiguos maestros como Rubens, Velazquez o el Greco, pintaban sobre imprimación de color. 
El lienzo puede ser adquirido montado en bastidor, en cuyo caso está ya preparado y a punto para empezar a pintar, o bien puede adquirirse en tela, en pieza, ya sea para aprovechar y forrar un bastidor viejo, para montar una tela cuyo bastidor sea de medidas fuera de serie; para pintar un mural, etc.
Las tablas para pintar vienen ya preparadas hasta una medida máxima próxima a los 50cm de alto, con una imprimación hecha sobre tablero "tablex". Esta imprimación, generalmente, es lisa, sin grano.
Existen también en el mercado cartones entelados, es decir, forrados con tela, preparados ya para pintar. También podemos preparar uno adquirirendo un cartón corriente, a este le damos una capa de cola de conejo, o simplemente le damos dos capas de pintura al óleo blanca o de color.
También se puede pintar sobre papel de dibujo con tal de que sea grueso, bien encolado, pero sin pretender pintar en él otra cosa que simples notas de color. Hay casas que venden papel especial para pintar al óleo. Desconozco sin con ellos se pueden pintar utilizando muchas capas.
Tanto las telas como los cartones y las tablas para pintar al óleo, se rigen en todo el mundo por una tabla internacional de medidas, cuyos tamaños corresponden a los temas "figura", "paisaje" y "marina". De tal forma que, con la tabla en la mano, y una vez elegido el tamaño del cuadro que el artista va a pintar, éste se limita a pedir en la tienda de artículos de dibujo y pintura: "una tela con bastidor "figura" ( o paisaje o marina) nº.
Ya por último comentar que tanto las tablas como los cartones entelados se fabrican únicamente hasta los tamaños 6 u 8 de la tabla de medidas mencionadas.

Colocación de la pintura sobre la paleta

Si quieres tener a mano los colores que necesitarás en un futuro, reparte pegotes de cada uno cerca del contorno de la paleta. Es mejor poner poca cantidad que mucha, puesto que la pintura sobrante se echa a perder si se deja expuesta demasiado tiempo al aire libre. 
Hay quien aconseja disponer  los colores de manera que el blanco sea el más próximo al pintor y los demás en secuencia, de los más claros a los más oscuros, y siempre en el mismo orden. Pero la decisión es particular de cada uno.
Las consideraciones más importantes conciernen a la propia pintura. Efectuar excesivas  mezclas es inapropiado desde todos los puntos de vista. No dejes destapados los tubos ni uses pintura excesivamente seca.
Limpia la paleta al final de cada sesión diaria; sobre todo la zona donde efectúas las mezclas y mejor aún toda la superficie. De cuando en cuando puedes dejar algunos montoncitos  de pintura para usarlos al día siguiente; esto es aceptable como negligencia ocasional,  pero no es el mejor modo de actuar.

Pintura al óleo. La paleta, la aceitera y la espátula

Una paleta es meramente un trozo de madera pulida (para que no absorba la pintura) o de plástico de la forma apropiada para que sea fácil de sostener. El artista pone pegotes de pintura cerca de los bordes y deja en el centro un espacio vacío para mezclar allí los colores. Según su costumbre, el artista, se pone de pie frente al caballete y sostiene con una mano la paleta y algunos pinceles mientas que con la otra mezcla los colores y los aplica sobre el lienzo.
En la práctica, no existe razón alguna para trabajar de pie, y no es díficil improvisar una paleta.
Se puede utilizar, por ejemplo, un tablero grande puesto encima de una caja o una mesa vieja.  El tablero debe ser lo suficientemente grande como para situar sobre él los tubos de pintura, algunos trapos, el disolvente, los pinceles y cualquier otra  cosa que se pueda necesitar. Y puede que aún quede suficiente espacio para colocar los colores y llevar a cabo la mezcla.
El tablero absorbe pintura si no se somete a algún tratamiento. Al términode cada sesión, frote enérgicamente con un trapo áspero la zona donde efectúes las mezclas. Si aplicas estas instrucciones, el tablero se convertirá en una paleta aceptable.
Las aceiteras son dos pequeños recipientes cilíndricos, unidos entre sí y unidos a la paleta  por medio de una pinza. Sirven para depositar la trementinao cualquier otro vehículo disolvente. Si decides emplear un tablero grande, puedes hacer uso de dos tarros de mermelada.
Para pintar al aire libre es preferiblee usar una paleta fácil de transportar. Las paletas pequeñas son recomendables para quienes gusten separarse del cuadro para contemplarlo de lejos.
La espátula
Debes adquirir una espátula en forma de paleta de albañil o palustre como la del dibujo. Sirve a la perfección tanto para mezclar la pintura como para raspar el lienzo si es necesario, y a veces para aplicar la propia pintura. No te recomiendo que utilices la espátula para pintar. Este es un método muy restringido de manejo de la pintura, puesto que muchos colores que son ricos y luminosos cuando están  extendidos en películas translúcidas, se hacen pesados y sombríos cuando se los concentra en capas opacas.
La utilización exclusiva de la espátula limita la gama de colorido. Y es más fácil que se agrieten las capas gruesas de pintura que las finas o desiguales.


domingo, 2 de noviembre de 2014

Pinceles para pintar al óleo

Para pintar al óleo se utilizan usualmente dos tipos de pinceles: los duros, de pelo de jabalí o de  "cerdas", y los de pelo suave, entre los que destacan los de marta. Estos últimos también se utilizan para la acuarela por su gran capacidad para retener el agua.
Los pinceles duros son los más adecuados si se utiliza la pintura tal como sale del tubo o se aclara un poco. Se pueden hundir en los pequeños cantidades de pintura que disponemos en la paleta y extenderlos con firmeza sobre el lienzo en que se trabaja.
Cuando se pinta sobre una superfice lisa, como papel, cartulina o cartón, las cerdas de los pinceles duros pueden dejar pequeños arañazos con cada pincelada. Ello no preocupa a algunos pintores; pero otros creen que es mejor la utilización de algún tipo de pincel más suave.
El tamaño y la forma de los pinceles
No es preciso adquirir muchos pinceles grades, pero sí que necesitarás varios pinceles duros pequeños y medianos. Esto no obedece al deseo de obtener efectos distintos con cada uno de ellos, sino a la necesidad de contar con un pincel para cada uno de los colores básicos. Si no actuaras de este modo, tendrías que lavar escrupulosamente tu único pincel cada vez que quisieras aplicar otro color.
Los pinceles duros más flexibles y de más fácil manejo son los planos, terminados en forma cuadrada, y los "almendrados".
Si has de efectuar un trabajo detallado o que requiera el trazado de líneas muy delgadas, adquiere también algunos pinceles puntiagudos de pelo suave. Para conseguir efectos muy leves, los mejores son los planos.
Si no le atrae demasiado la realización de acabados muy ligeros o detallados y  deseas extender la pintura lo más libremente posible, utiliza sólo pinceles duros. Cuando necesites comprar pinceles suaves, no prestes atención al hecho de que el vendedor los llame pinceles para pintar al óleo o a la acuarela; sólo tienes que fijarte en el tipo de pelo. Entre los suaves, el demejor calidad quizás es el de marta, que posee un extraordinario vigor y elasticidad. Pueden ser satisfactorios otros pinceles más baratos, pero con mucha frecuencia son demasiado flácidos y débiles.
La conservación de los pinceles
Se puede ser poco exigente a la hora de escoger un pincel, pero el cuidado con que se le trate nunca es excesivo. Un buen pincel merece un buen trato y hay que lavarlo a continuación de su empleo.
Cuando utilices pintura al óleo, lava a menudo los pinceles con esencia de trementina (aguarrás), oprimiendo con suavidad las cerdas con un trozo de tela o de un material absorbente como, por ejemplo, papel higiénico. Asegúrate de limpiar bien la parte de la virola en la que se inserta el pelo; éste es el punto donde los pinceles se deteriora con más facilidad.
Después de lavar los pinceles con esencia de trementina, puedes lavarlos con agua caliente y jabón ordinario. No es necesario que lo hagas cada vez que los utilices, pero sí con frecuencia. Ponte un poco de espuma en la palma de la mano y frota ligeramente el pincel, para que se desprenda la pintura de la virola. Repite esta acción hasta que la espuma no adquiera color, señal de que el pincel está limpio, y aclara el pincel.
Si se pinta siempre sobres superficies razonablemente receptivas y la técnica empleada no incluye la ejecución de demasiadas florituras con el pincel, tales como arrastrarlo o golpear la tela con él, un buen pincel dura mucho tiempo.

sábado, 1 de noviembre de 2014

¿Cuál es el tipo más adecuado de pintura? Y colores necesarios

El novel debe utilizar cualquier sistema que le atraiga y que le parezca apropiado según los recursos que tenga a mano. Para empezar lo mejor es el carboncillo dado que se puede corregir con facilidad. Con pasar un simple trapo se pueden eliminar la mayor parte de los trazos. Si se quieren emplear colores, el paso posterior
sería combinar este con un número mínimo de cretas.
Aprendido ya esto creo que la mejor manera, sencilla y económica de adentrarse en el color sería con los pasteles y la acuarela. Por muy difíl que diga mucha gente que son. Se pueden conseguir dibujos de alta calidad artística con muy poco y lo mejor no conlleva un gran gasto en materiales.
La acuarela, por ejemplo, es sencilla y es muy fácil iniciarse en ella. Presenta además una exquisita delicadeza cromática. Estos factores pueden tener su importancia; no obstante cualquier persona que empieza siempre tiene en mente el pintar cuadros y el empleo del oleo. No lo considero algo muy difícil y con poco conocimiento se pueden conseguir grades resultados. Pero también es cierto que cuando se comienza una casa no se puede empezar por el tejado. Además este es un sistema en el que hay que invertir algo de dinero para empezar.
Pero si de todas las maneras quereis saber algo más, empezar por esta técnica
y partís de cero os voy a dedicar unas líneas para que no os sintais tan perdidos.
Muchos se sentirán intimidados al pensar que el óleo constituye un sistema técnicamente avanzado y que exigen gran habilidad. Es cierto que la pintura al óleo es algo difícil de manejar y que un pequeño descuido puede echar a perder el cuadro; pero con un poco de persistencia el problema se resuelve muy pronto. A pesar de que algunos artistas han desarollado técnicas muy complejas, el óleo constituye también un excelente medio para pintar de forma sencilla y directa. Ello se debe a que puede proporcionar con rapidez una sensación total de color y de tono (el tono es tan sólo la mayor o menor claridad u oscuridad de un color) y, en consecuencia, una impresión del volumen y de la forma de las cosas. 
El óleo es un medio muy dúctil, ya que se puede extender con el pincel de forma espesa o muy líquida, o aplicar en grumos o manchas con los dedos o con una espátula, y formar capas progresivas y opacas  transparentes y membranosas. Se le puede agregar sustancias que le den la consitencia adecuada al efecto que se persigue. El hecho de que se seque muy despacio constituye una ventaja, puesto que es fácil de manipular y modificar cuando aún está húmeda la pintura.
¿Qué pintura se necesita y que cantidad?
Son muy diferetes las calidades de las pinturas que utilizan los artistas ya hechos y principiantes. Si lo eres, es fácil que pienses  que las marcas más baratas son suficientes para que tengas una idea general de la naturaleza de los colores . No cabe duda de que muchas obras satisfactorias se han realizado usando materiales económicos.
Si empiezas a interesarte  por la pintura de manera seria, apreciarás la conveniencia de utilizar los colores más ricos de la pintura empleada por los artistas profesionales.
Te sugiero que no escatimes en el número de colores que necesitas o en su calidad. Se puede improvisar, e incluso omitir el equipo restante, incluyendo la paleta, la caja de pinturas y el caballete. El soporte de la obra se puede confeccionar con muy poco dinero. Es improbable, en cambio, que uno se sienta satisfecho si trabaja durante mucho tiempo con pintura barata. 
La elección de los colores
Los que detallo son básicos y duraderos. Se utilizan en la mayoría de los sistemas, asi que la misma selección vale para las acuarelas, por ejemplo. La mayor parte de los artistas los consideran indispensables. Se puede comprar muchos otros colores, y quizás acabes prefieriendo algunos de ellos a los que indico. Pero sugiero que actúes con precaución: los colores que siguen son permanentes o les falta muy poco para serlos. Muy pocos son venenosos, y al mezclarlos no se produce ningún efecto químico peligroso.
Paso entonces a enumerarlos:
1. Blanco de titanio
Los expertos han dicho que ninguna pintura al óleo presenta el color blanco ideal. Tanto el blanco de tintaneo como el de plata, así como el blanco de cinc, presentan a la vez, ventajas y desventajas. Sugiero que escojas el blanco de tintaneo por su fiabilidad. Si prefieres el de plata, recuerda que en su composición interviene el plomo y es, por tanto, venenoso.
Comentar también que el blanco es uno de los colores que más vais a utilizar, por tanto si del resto podeis comprar tuvos pequeños en este color a la larga os saldrá más económico comprarlo en grande.
2. Negro de marfil
Este y el negro de humo son colores básicos.
3. Azul cobalto
Es un azul bonito y permanente que deriva hacia tonos verdosos, como también lo hace el cerúleo, otro así mismo permanente.
4. Azul ultramar
Es un azul rico e intenso, casi purpúreo.
5. Verde esmeralda
Es éste de un tono verdiazul muy vivo, que mezclado con gran cantidad de blanco toma una tonalidad azul muy pálida. Para la pintura de paisajes también es adecuada la tierra verde, un color débil y permanente que proporcionará el más suave de todoslos tintes verdes. 
6. Amarillo de cadmio
 Es el color amarillo claro más duradero, pero es algo caro. Se encuentra en distintos grados de riqueza cromática; así, existe el cadmio pálido, el cadmio intenso, etc.
7. Ocre amarillo 
Este es bastante más oscuro, con una tonalidad terrosa. Si es de buena calidad es uno de los colores más útiles y manejables. Puede presentar aspectos muy variados: tonalidades muy ricas, verdosas, rosadas, según la forma como se use y los colores que le rodeen. Otros amarillos oscuros que pueden ser útiles son el amarillo cromo y la tierra de siena.
8. Rojo de cadmio
Posee las mismas ventajas que el amarillo de cadmio.
9. Carmín
Las opiniones difieren en cuanto a su permanencia, pero su utilidad está fuera de duda.
10. Rojo inglés
Su tono es más bien oscuro, aunque en forma translúcida puede presentar una extraordinaria riqueza. Tiene gran utilidad para la formación de las tonalidades rosadas que se obtienen mezclándolo con color blanco. Hay toras "tierras" rojas permanentes, como, por ejemplo, la tierra roja o almagra y la siena tostada.
11. Tierra siena tostada
Un color ocre oscuro muy útil para agrisar colores cálidos demasiado luminosos.
12. Sombra natural
Color castaño con leve matiz verdoso. La sombra tostada tiende hacia el rojizo. Puede adquirir ambos, pero con frecuencia el primero es el más útil.
Algunos artistas prefieren trabajar con menos colores, sea como norma general o sólo en algunos cuadros. Pero si a ti te interesa la investigación de los colores y otorgar valor decisivo a su brillo y energía, no creerá que estos doce son demasiados. Recuerda que al mezclar los colores se  pierde claridad. Rojo cadmio mezclado con azul no resulta un carmín. Si puedes, adquierelos todos, y añade otros a medida que aprendas y los necesites. El azul de prusia, por ejemplo, un azul muy intenso, de tendencia verdosa.
Os he dejado alguna fotografía de algún cuadro sencillo para que os inicieis pintando en esta técnica. La primera impresión os asustará, pero creedme, son muy sencillos.


martes, 14 de octubre de 2014

Como hacer un paisaje realista dotandolo de profundidad

Un elemento importante en la pintura realista de paisaje es saber representar un espacio de forma tridimensional. Además de la propia perspectiva, mucho más útil en el paisaje urbano  que en el paisaje natural, uno de los efectos más comunes para lograr profundidad en el paisaje es recrear la atmósfera de cada lugar. Ésta es una ilusión óptica provocada por el vapor de agua y las partículas de polvo del aire, que oscurecen en parte los colores y las formas en la distancia.
En el mundo real todos los objetos experimentan una diferencia de coloración en función del aire atmosférico que les rodea. Cuanto más se alejan los objetos, más se decoloran, más se indeterminan sus formas , porque se van difuminando. Por tanto cuanto más se aleja un objeto más apagado se ve, tiende a los colores azules, grises y violetas. 
Otra de las formas clásicas para representar la profundidad consiste en encontrar un primer termino que permita comparar su distancia y tamaño con el tema del cuadro situado en un término más alejado. De forma instintiva comparamos la medida del modelo con el tamaño de las formas lejanas, en especial si posee un tamaño reconocible como el caso de un animal o una figura humana.
El efecto Coulisee, es decir, la superposición de planos, como los decorados de un teatro, es una fórmula más para representar profundidad o una tercera dimensión. Aquí el efecto de profundidad se obtiene mediante la superposición de planos sucesivos, aunque no es aconsejable utilizar este recurso en paisajes lluviosos, neblinosos o con luz difusa. Este efecto debe aplicarse a paisajes soleados, cuando los distintos planos aparecen más definidos y claramente delimitados.
También puede acentuarse la profundidad mediente la utilización de colores próximos y colores lejanos. Se dice que los colores próximos o cálidos (ocres, amarillos, rojos) son colores que tienden a acercarse al espectador, mientras que los colores lejanos o frios (azules, verdes, violetas) tienden a alejarse. Se trata entonces de poner en práctica este principio, de esta forma los efectos de profundidad aumentarán la sensación de espacio tridimensional

lunes, 13 de octubre de 2014

Como representar los colores de los paisajes


Gran parte del placer y emoción que causa al espectador un paisaje reside en la observación de los efectos transitorios de la metereología, y los colores y la luz que el paisaje adopta bajo determinadas condiciones climatológicas, en las diferentes horas del día o las distintas estaciones del año. El paisaje depende por lo tanto del cielo. Éste actúa como un gran cristal de color que lo inunda todo con su luz y que marca la pauta cromática del paisaje. Para comprender mejor la inlfluencia que este ejerce sobre el paisaje no hay más que fijarse en el mar. Verá como el color que éste presenta depende en gran medida del color del cielo que refleja, es decir, un cielo grisado dará lugar a un mar oscuro también grisado, mientras que un día soleado y claro dará lugar sobre la superficie del mar azules brillantes y verdes turquesas.
Muchas veces, un paisaje en unas condiciones metereológicas determinadas es un tema difícil de captar sobre un lienzo o papel dada su fugacidad. Sin embargo es importante tener en cuenta estos cambios atmosféricos e integrarlos en la composición. Ya que estos infunden al paisaje alma, dan un nuevo sentido a la naturaleza, de manera que desaparece todo lo que evoca inmobilidad, estabilidad, gravedad, densidad o firmeza para diluirse en lo fluido y impalpable del viento, de la luz, de la atmósfera...Pero no todo se reduce a las condiciones atmosféricas, también las diferentes luces del día como el amanecer, la puesta de solo o los cambios producidos por las estaciones afectan a la apariencia del paisaje. No luce lo mismo un sol estival que uno invernal: mientras que en verano la luz es más directa, en invierno esa misma luz se vuelve más difusa. 
Para observar de cerca todos estos fenómenos hay que salir al campo y anotarlos in situ. Para ello es conveniente utilizar medios que nos den resultados rápidos como pueden ser los lápices de colores, los pasteles o acuarelas. 
La pintura al aire libre es muy gratificante, proporciona el placer de estar en contacto directo con la naturaleza y sus elementos. Verás como al cabo de poco tiempo serás consciente no sólo de los colores, sino delos elementos de la naturaleza que te rodean. Y todo esto beneficiará sin duda a tu obra.
No obstante para poder retratar correctamente los diferentes fenómenos de la naturaleza es imprescindible tener una base y conocer cómo traducir cada una de las inclemencias metereológicas sobre el lienzo o el papel, además de los trucos necesarios para ser capaces de representar elementos tan absrtractos e invisibles como el viento. Pues entre este post y los siguientes voy a intentar ver con vosotros como retratar las fuerzas de la naturaleza e intentar comprender como influye cada uno de estos estados climatológicos en la resolución final del cuadro.
Uno de los aspectos más importantes del paisaje es el color, dado su componente emotivo capaz de estimular nuestros sentidos, no sólo nuestros ojos. El color puede utilizarse para sugerir o acentuar el carácter de una pintura, así como para crear una muestra emocional en la mente del espectador. Los aspectos cambiantes del clima repercuten directamente en los colores y por lo tanto en la armonía cromática que presenta el conjunto. Cualquier puesta de sol infunde colores anaranjados y violáceos al paisaje.
Al pintar un paisaje en unas condiciones metereológicas determinadas, debes tener en cuenta la armonización del color, procurando resolver la pintura  con una tendencia cromática determinada. En efecto, ante un paisaje nevado la tendencia cromática será fría, con preponderancia de azulados, verduscos y violáceos. Durante el amanecer, cuando el paisaje se encuentra sumergido en la bruma, dominan grises y azules básicamente. Esto se debe a que la luz difusa debilita la fuerza e intensidad de los colores para que parezcan más armónicos. En un día nublado o lluvioso la tendencia es claramente la de utilizar los colores quebrados con un gris. Un día soleado y radiante de verano ofrece una gama de colores cálidos, compuestos por amarillos, verdes claros y ocres. Los colores al ser más brillantes e intensos, ofrecerán más contrastes entre sí, lo que dará un carácter más dramático al tema. 
Observará como a ciertas horas del día o bajo determinadas condiciones atmosféricas, los colores que normalmente contrastan parecen estar en armonía. La armonía es posiblemente la más sutil y evocadora de todas las relaciones entre colores y puedes utilizarla de forma efectiva para proporcionar carácter a las pinturas. 
Por tanto, cuando un artista se enfrenta al reto de pintar un paisaje, lo primero que debe hacer es reconocer cada una de estas tendencias cromáticas dadas por la propia naturaleza y acentuarlas para lograr una mejor armonización de color. Esto implica organizar los colores de nuestra paleta para conseguir las gamas de color requeridas en cada caso. 
Aunque las relaciones armónicas sean las más agradables y fáciles de conseguir en una obra, evita caer en la monotonía de los colores apagados cuando pintes. La variedad de tono e intesidad evita esto, puesto que sitúa el énfasis en un matiz que domina el conjunto a través de un ligero constraste provocado.


domingo, 12 de octubre de 2014

Un canal de youtube más que interesante

Amenudo suelo navegar por la red buscando nuevas trucos y secretos con los que mejorar mi manera de dibujar. Ya hace un tiempo encontré un canal de youtube en el cual un artista plástico cuelga videos, creo que todos los martes,  enseñando como dibujar todo tipo de formas, paisajes, rostros... La verdad es que me ha parecido más que interesante.
No se si conocereis el canal se llama Arte divierte y el artista es Leonardo Pereznieto. Por si nunca habías oido hablar de él, o para los que les gusta más el ver videos que leer textos os dejo aquí un link a su página de youtube.
Que os divirtais dibujando!!

https://www.youtube.com/user/ArteDivierte

viernes, 10 de octubre de 2014

Como dibujar distintas expresiones faciales

Después de muchos días sin actualizar nada he decidido ponerme un poco las pilas y actualizar el blog. La verdad es que después de volver de vacaciones me ha apetecido dibujar y como siempre, aprendo y dudo, por tanto me he acordado de todos vosotros y vuelvo a compartir cosas que encuentro por la red o que voy viendo en distintos lugares. En este caso son distintas maneras de expresiones. Esto os ayudará a dar realismo y personalidad a vuestros retratos

Como dibujar pies

Uno de los dibujos más difíciles a la hora de dibujar el cuerpo humano son las manos y los pies. Anteriormente ya os había dejado un post con una serie de manos dibujadas. Hoy os dejo una lámina que he encontrado a través de internet con distintas formas de dibujar pies para que podais tomar de referencia

jueves, 9 de octubre de 2014

Retrato hiperrealista paso a paso

Se que tengo un poco abandonado este blog...Pero no me olvido de vosotros. La verdad es que he estado muy ocupada con trabajo y otros proyectos para dar a conocer mi faceta más profesional por la cual podreis ver a través del google+ que tengo otro blog de decoración y pequeñas reformas. Bueno pues para que la espera haya merecido la pena os voy a dejar unos cuantos dibujos para que os ilustreis. En este caso es un dibujo hiperrealista hecho paso a paso. En el cual podreis ver como desde el pequeño esbozo,
al manchado y posteriormente apertura de luces conseguireis un gran dibujo



















































































viernes, 12 de septiembre de 2014

Como dibujar un brazo de hombre, musculación

Hace mucho tiempo que no posteo nada. Lo cierto es que estoy bastante liada y con mil proyectos a la vez. Pero no me olvido de toda la gente que ve de vez en cuando mi blog intentando encontrar algo interesante.
Hoy os dejo unos dibujos que he encontrado por intenerte de posturas de un brazo de hombre con sus musculos. Me ha parecido interesante que le hecheis un vistazo. Y como digo siempre:" Practiqueis un rato"

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Manchas con aguada

La rapidez de la captación de una aguada con pincel no tiene comparación posible, es la técnica de manchado que permite captar el modelo con mayor velocidad. El manchado con pincel exige economía de medios y capacidad de síntesis, esto significa que el artista debe ser capaz de resolver el tema de manera sumaria, buscando la expresión directa y el resumen de las formas en unas cuantas pinceladas. Las tintas de colores o las acuarelas son medios muy fluidos que permiten resolver las formas con rapidez, remarcándolas con trazos gestuales y espontáneos, y ligando unas pinceladas con otras.
Si vas a emplear para las aguadas potes de tinas es recomendable disponer de varios colores de tinta y así escoger el mas adecuado según el modelo que vamos a representar.
Cuando se pinta con aguadas, una vez que has comenzado el proceso tiene que ser rápido y no mostrar vacilaciones. No hay que realizar ningún dibujo previo a lápiz. Las manchas de color tienen que ser precipitadas y dinámicas y reflejar los tonos más oscuros del paisaje. El manchado tiene que ser generoso y el color debe deslizarse con fluidez y decisión.
Directamente con el pincel
Debemos aprender a dibujar directamente con el pincel, enfrentandonos al blanco del papel sin haber trazado un dibujo preliminar. Desde un principio, el pincel debe ir a buscar las sombras y los perfiles, dejando en blanco las zonas de luz. La limitación del color se compensa por las variaciones tonales que derivan de la mayor o menor disolución del color en agua. Si realizamos el trabajo sobre un papel de tono medio, al finalizar, cuando la aguada esté seca, podemos añadir unos realces de blanco que, a modo de grisado, traten de explicar la luz. 
En el caso de las imagenes puestas en el margen derecho:
Primero dibujamos las manchas directamente con el pincel, sin efectuar un dibujo previo a lápiz. Extendemos una aguada muy suave en los tejados y luego otra más oscurra en las fachadas.
En segundo lugar, cuando el proceso de manchado con el pincel ya ha finalizado esperamos unos minutos a que se sequen completamente las aguadas. Luego, con un lápiz blanco realizamos realces allí donde la luz se adivina más intensa. Conviene no ser demasiado explícito, el tratamiento tiene que ser abocetado para que el dibujo conserve su brevedad y efectivismo.
Y ya por último podeis ver el magnifico y hasta tridimensional resultado obtenido compaginando estas dos técnicas. Las luces blancas le dan un aspecto estupendo











 







domingo, 31 de agosto de 2014

La superposición de tonos o veladuras en la acuarela

Pintar a la aguada o a la acuarela, es del todo corriente la superposición de tonos, intensificando la valoración, ajustando el modelado, creando contraste. Debemos pensar a este respecto que el artista pinta de menos a más aplicando una veladura sobre otra. Para resolver por ejemplo, la forma del volumen de un cubo, lo propio sería:
1.Pintar primero toda la zona en sombra con una veladura gris, de un mismo tono.
2.Esperar a que se seque y aplicar una nueva capa o veladura en el plano más oscuro.
3.Para terminar el modelado de este cubo, a partir del fondo, una estrecha franja de color gris claro...
4.Rápidamente degradada mientras está todavía húmeda, aplicando el pincel con agua limpia, diluyedo la franja inicial con el agua, armonizando mediante la absorción de agua. etc
Lo único a tener en cuenta para pintar un tono sobre otro, es la necesidad de que el primero esté completamente seco. Ha de procederse, además con cierta rapidez, al aplicar la segunda veladura, para no destruir o alterar la primera.


domingo, 10 de agosto de 2014

Otra entrada de como dibujar ojos realistas

Ya se que he puesto otras maneras, pero considero que se aprende practicando y no siempre vais a querer pintar el mismo ojo una y otra vez, verdad??? Además en cada post se pinta de una menera diferente y con ello aprendes nuevas técnicas. Estas en un principio te van a servir de apoyo. Finalmente ya usarás las tuyas propias.
Otro de los motivos por el cual cuelgo varios tipos de ojos es para que en vuestros retratos sepais retratar distintos tipos de ojos, distintos tipos de expresiones y posturas.
Espero que os guste

sábado, 9 de agosto de 2014

El blanco en la acuarela, como rebajar una zona oscura

No hay pintura blanca; no podemos pintar con color blanco. El blanco es el papel mismo. Hay que reservarlo desde el principio.
Cabe, no obstante, para determinados casos, en plan no de obtener blancos puros, pero si grises muy claros, servirse de una fórmula parecida a la explicada anteriormente cuando tratabamos de rebajar un tono absorviendo el agua y el colorante de una zona determinada. 
Imaginemos una zona pintada con un gris muy oscuro, inclusive de color negro y que además ya está seca del todo. Supongamos que en esta zona ha de figurar una pequeña forma, de tono más claro que el fondo. Una estrella por ejemplo. 
Pues bien; para abrir ahí un gris claro, se empieza por cargar el pincel con agua absolutamente limpia y se moja abundantemente la zona a tratar, en plan de acumular agua, como formando una gruesa gota. 
Se aplica seguidamente el pincel tratando de diluir el color existente en la zona con el agua acumulada en la misma. Esta labor requiere cierto tiempo y paciencia, acariciando con el pincel, suavemente para que el colorante se desprenda y diluya con el agua.
Tan pronto como el color ha sido ya disuelto, se limpia de nuevo el pincel, se seca y escurre con el trapo y se inicia la tarea de aboserber agua-tinta; de limpiar de nuevo el pincel, absorber una y otra vez, etc. Hasta conseguir secar prácticamente la zona tratada, con lo cual se obtendrá un tono más claro respecto al tono circundante. 
Bastará para terminar, un cuidadoso retoque de los límites para dar por terminada la estrella.

Como pintar un degradado con acuarela

Los tres factores que condicionan la resolución de un degradado pintado a la agua son:
- Pintar partiendo del tono más oscuro
- Extender y diluir ese tono en agua limpia
- Armonizar con el pincel escurrido.

Supongamos que un degradado ammplio en forma de franja horizontal, yendo desde el negro al blanco. Cumpliendo con la primera norma "partir del tono más oscuro" empecemos por pintar una macha negggra en la iniciación del degradado. Con la máxima rapidez limpiaremos el pincel, lavándolo en agua limpia, y rápidamente humedeceremos toda la zona en la cual se va a extender el degradado hasta legar al límite de la mancha negra pintada anteriormente. Es importante que esta mancha esté todavía húmeda, para diluirla entonces con el agua de la zona humedecida, extendiendo y degradando con rápidas pasadas verticales y degradanco con rápidas pasadas verticales del pincel.
Cuando se llegue a la zona de la mitad del degradado, se limpia de nuevo el pincel y se escurre con un trapo, llevándolo de nuevo a la zona media del degradaddo, restando por tanto agua y con ella color de esa zona límite. De esta manera se va limpiando de nuevo y escurriendolo, hasta extender el color hacia la zona todavía blanca.
Después de la primera pasada, se puede realizar una por encima para retocar y igualar la primera.
Es  cuestión de introducir y restar agua, de extender el color y rebajarlo, siempre contando con que tiene que estar la mancha húmeda (para evitar cortados) y de que las partes oscuras no lleguen a invadir del todo las claras. Hay que recordar que en la acuarela siempre se está a tiempo de añadir color, de reforzarlo, pero difícilmente podrás volver atrás del todo, convertir en blanco lo que ha sido pintado en negro o en gris.

domingo, 6 de julio de 2014

sábado, 5 de julio de 2014

Características y consejos para pintar paisajes a la acuarela

1. Como ya he dicho anteriormente el tipo de papel empleado es muy importante y de su calidad se va a desprender el resultado final de la obra. Papeles de mala calidad interfieren en la fluidez de la pintura y dificultan todavía más las ya difíciles correciones.
2. El grano o textura del papel es un factor determinante en la técnica y el efecto pictórico. Las irregularidades del grano dotan de profundidad al tono y el color de la acuarela. La elección de uno u otro tipo de grano depende del gusto de cada arista y del motivo que se desee pintar. Existen tres tipos de papel:
- Papel prensado en caliente: de superficie dura y lisa, adecuado para dibujar con lápiz, tinta y pluma. Muchos artistas consideran que su superficie es demasiado lisa la acuarela se resbala.
- Papel prensado en frío: papel texturado, semiáspero, adecuado para lavados amplios y lisos y para detalles finos de pincel. Es la más usada de las tres superficies y resulta ideal para pintores no muy experimentados. 
- Papel aspero: tiene una supeficie claramente granulada. Al aplicar sobre él un lavado de color, se obtiene un efecto moteado porque el pigmento no penetra por completo sobre toda la zona. Los artistas más experimentados aprovechan esta cualidad, pero los que tienen menos práctica pueden llegar a desanimarse porque es difícil controlarla con precisión. 

3. Se debbe tensar el papel antes de empezar a trabajar y hacer un lavado con agua para evitar que se combe (los papeles más pesados pueden usarse sin tensarlos previamente, pero si las técnica implica mojarlos mucho, puede ser necesario hacerlo).
4. El agua es la protagonista de la acuarela y la responsable de la luminosidad y la transparencia que la caracterizan, imposible de conseguir con ningún otro medio. 
5. Las obras ejecutadas con este medio tienen un aspecto muy vivo cuando están húmedas y un aspecto más apagado y tenue cuando están secas. Esta transformación cambia el aspecto de la obra final y puede llegar a acusarse hasta en un 50%.
6. Los pinceles tienen una gran importancia en la pintura de la acuarela, por lo que siempre es
aconsejabale comprarlos de buena calidad. Los pinceles baratos no realizan bien las pinceladas y se deterioran con gran facilidad.
7. Hay que estudiar a fondo la técnica y conocer todas us peculiaridades. Se debe haber practicado las distintas técnicas antes de trabajar la acuarela ( húmedo sobre húmedo, húmedo sobre seco, rociador, lavado gradual, lavados variegados, punteado, restregado, pincel seco, etc) para poder crear mayor número de efectos y aportar mayor riqueza expresiva. 
8. Antes de comenzar el paisaje, se puede realizar un boceto a lápiz que sirva de guía. El boceto se hace con un lápiz no excesivamente duro, un HB por ejemplo. En él se representan las líneas principales del dibujo y los contornos básicos. No es conveniente dibujar las sombras porque ensuciamos dibujo y colores. 
9. Hay que cambiar el agua con frecuencia. Si no lo hacemos, los colores adquieren un tono gris y la obra pierde su fuerza y luminosidad. Hay que utilizar pintura más espesa para los pequeños detalles de color. Así conseguimos dar forma, contorno y fuerza al paisaje.
10. Se debe vigilar si la pintura diluida ha penetrado en las zonas claras o luces para retirarla a tiempo con un papel de secado o una goma de borrar.
11. Cuando el paisaje tiene un borde complicado ( por ej. el tejado de una serie de casas con chimeneas y antenas) el lavado debe comenzar el dicho borde. Para ello hay que colocar el dibujo de la forma más cómoda: cabeza abajo, al revés, etc. Las primeras pinceladas deben seguir el dibujo complicado para que el lavado acabe de forma plana y transparente. 
12. No hay que usar el negro para oscurecer o sombrear, ya que ensucia los colores y los apaga. 
13. Se debe tener en cuenta que al secar la acuarela pierde casi el 50% de su color a fin de conseguir en la medida de lo posible el aspecto deseado.

jueves, 3 de julio de 2014

Consejos para hacer un paisaje al pastel

1. El papel Ingress tiene un grano agradable y una amplia gama de colores. El fabini y el Ingres Canson ofrecen una gama de 15 a 20 colores diferentes  variadas texturas para obtener curiosos efectos si se dibuja ligeramente y se dejan ver a traves del pastel. Los tintes del papel especialmente adecuados para los paisajes en pastel son el gris piedra, el pardo y el gris medio. Los papeles de tono medios, gris azulado, gris purpura, verde medio y verde claro permiten sutiles armonias de color. Los tonos más oscuros, rojizos y marrones son aconsejables para paisajes que requieran contrastes vigoroso y un dibujo firme a carboncillo. Los tonos negros se usan en paisajes donde se necesite forzar dramáticamente los contrastes. El lienzo tensado es un buen soporte para el pastel, pero debe protegerse de golpes o vibraciones que pueden desprender los granos del pastel.
2. Hay que hacer un boceto o dibujo guía en carboncillo antes de empezar a aplicar los pasteles. Es mejor conocer de antemano todas las posibilidades de los pasteles: alternar trazos espesos y finos, usar el borde afilado del pastel, presionar más o menos para que penetre en el grano del papel o que pase ligeramente sobre la superficie, etc. Se puede utilizar el sombreado cruzado para crear efectos de tonos y sombras en árboles, montañas o rocas. Es útil usar lápices de pastel para delinear o para algún pequeño detalle.
3. Es aconsejable utilizar la técnica de impastar con pastel para crear texturas y volúmenes en los paisajes, aunque es una especialización que requiere práctica y experiencia. Primero se dibujan los contornos de una composición con colores fuertes y después se fijan con un spray. Luego se sigue aplicando pastel y se vuelve a fijar de nuevo. Por último, se continúa añadiendo una capa tras otra hasta acabar obteniendo el efecto deseado. Para que se vean los colores de abajo a través de los otros, las capas superiores serán muy irregulares.
4. Son buenos para combinar con otras técnicas. Por ejemplo, combinar el pastel con acuarela o gouache aportar a los paisajes viveza y efectismo. Realizar un paisaje en óleo muy rebajado con trementina sobre una tabla y después dibujar encima con pasteles es una combinación perfecta para los paisajes marinos. Hay que fijar o enmarcar una vez terminado el paisaje para evitar que los colores se corran. Hay que tener mucho cuidado al aplicarlo para que las gotas de líquido no se escurran  por el papel formando antiestéticos surcos. El uso de un fijativo disminuye el brillo de los colores, por eso mucho artistas prefieren enmarcarlos sin fijarlos.










martes, 1 de julio de 2014

Cortado de un grisado o degradado a la acuarela

Cuando se deja la zona a medio pintar, se pinta con poco líquido o no se es suficientemente rápido en la resolución de grisados y degradados, se produce lo que nosotros llamamos un corte, es decir, un salto brusco del tono, que aparece sin continuidad, cortado, como formando una arista. El cortado se produce siempre como consecuencia de haber dejado secar o casi secar la zona a medio pintar de un degrado o un grisado. Una aguada en la que existan muchos cortados sin relación alguna con el modelado, denota falta de habilidad y de oficio. 
El cortado de un grisado o de un degradado no suele producirse (por poca experiencia que tenga uno) cuando el medio utilizado para pintar a la aguada es un color de acuarela. Es corriente que suceda, en cambio cuando se pinta con tinta china diluída en agua.
Las aguadas se pueden hacer indistintamente con un color de acuarela o con tinta china diluída en agua. Recordar que pintando con tinta china el agua ha de ser destilada o hervida para lograr una mejor disolución y fluidez del medio. 
La única y principal diferencia de pintar con un medio u otro reside en el hecho de que la tinta china es muchísimo más estable que la acuarela, no es tan dútil, ni permite con tanta facilidad ese juego de rebajar el tono, el agua-tinta sobrante. Y como consecuencia de ellos se "corta" con una facilidad pasmosa. Hay que estar al corriente de esta circunstancia para trabajar con rapidez y habilidad, pintando con un tono más oscuro que el necesario; hay que recurrir al agua, a la humedad continua y previa de las zonas a pintar...
A cambio de estas dificultades, todo hay que decirlo, la tinta china brinda unas transparencias y limpieza de tonos extraordinarios.
La fórmula a tener en cuenta para compensar la poca ductilidad de la tinta china, aparte una gran experiencia y un entreno constante, consiste en mojar previamente la zona a pintar, con agua limpia, de manera que al aplicar el color éste no pueda cortarse, esté siempre inmerso en la humedad sin posibilidad de quedar estancado. El procedimiento nos lleva a hablar de una técnica importante dentro de la pintura a la aguada, llamanda el pintado de celajes, con lo cual dejamos la tinta china para volver al pintado conn un color de acuarela negro.

Pintado de celajes
Originariamente debemos entender por pintado de celajes el pintado de zonas amplias correspondientes al cielo de un paisaje. Pero por analogía aplicamos este término a la resolución de cualquier grisado amplio en el que existan ligeras variaciones tonales, degradados con muy poco contraste e incluso zonas amplias de tonalidad uniforme. Es corriente en estos casos que el artista eche mano de la fórmula mencionada, humedeciendo previamente, con agua limpia, la zona correspondiente al celaje.
Se procede de la siguiente manera:
Se limita la zona a grisar mediante unos fijos trazos con lápiz. Se humedece esta zona con agua limpia, utilizando para ello el pincel o una pequeña esponja. Es muy importante que esa humectaciónn sea regular, controlando y repartiendo las "cargas" de agua limpia, para lograr una humedad general, evitando un mojado excesivo con estancamientos de agua. Se procede, por último al entintado de la zona, pintando con la aguada ya preparada, siguiendo el procedimiento explicado anteriormente (el normal y corriente para pintar un gris uniforme)

Como restar color a una zona recién pintada en acuarela o aguada

Aun contando con la posibilidad de probar el tono en una paleta aparte constituida por un retal de papel, ocurre muchas veces que al trasladar ese tono al dibujo o pintura original, resulta corto o excesivo, debido quizás a aquella ley de los contrastes simultáneos, al hecho de que dicho tono se aclara o se oscurece al ser yuxtapuesto con otro matiz.
Para restar ese color sobrante no hay más que pasar un trozo de papel secante o esponja sobre la zona deseada. Pero que pasa si la mancha ya está seca. En ese caso se moja el pincel en agua limpia y se pasa por la zona, seguidamente se pasa el papel secante y se resta todo el auga y parte del colorante de esta zona. Este proceso se repetirá el número de veces necesarias para aclarar la zona hasta el valor deseado.
La experiencia es importante. Nos permite recordar que el artista experto en pintura a la aguada hace uso constante de este truco, para rebajar, modelar y degradar. Tanto es así que, puesto ya en la fiebre de resolver en el acto ese juego , es del todo corriente que los acuarelistas utilicen un procedimiento más rápido y exepedictivo que ese de secar y escurrir con el trapo, llevando a cabo esta misma operación con la boca. Sí, sí; como se lee. El procedimiento no es tan repugnante ni sucio como puede parecer a primera vista. El sistema permite un control exacto de la cantidad de agua que ha de ser "retirada" del pincel, para que éste responda mejor, posibilitando, además, la conservación de una punta perfecta.

sábado, 28 de junio de 2014

Paisaje con aguadas azules

La aguada puede trabajarse también con acuarela. A continuación, representamos un sencillo paisaje montañoso con aguadas de azul ultramar, por ser este color el más dominante. No se trata plenamente de un ejercicio monocromo, pues además del azul incorporamos otros dos colores (carmín y amarillo limón) que nos permite obtener diferentes matices de azul. La acuarela es mucho más sutil que la tinta y posibilita una gama total mucho más amplia, lo cual la convierte en medio muy adecuado para aguadas monocromas.


1. Realizamos el dibujo a lápiz, es extremadamente sencillo. Con una punta de carmín y amarillo muy agudos extendemos una amplia aguada que va a cubrir los últimos terminos.

2. Con el pincel todavía algo húmedo pintamos con azul ultramar un poco aguado el perfil de las montañas lejanas.

3. Aplicamos el azul ultramar intenso en la cima de las montañas. A medida que desciende por éstas lo vamos diluyendo con un poco de agua hasta llegar a la bruma, donde añadimos un toque de amarillo muy tenue, poco perceptible. 

4. Con el azul ultramar y una punta de carmín aplicamos una aguada violácea para representar la cima que sobresale de la bruma. En su base añadimos un poco de amarillo a la aguada azul.

5. A medida que nos acercamos a la vegetación que cubre las montañas cercanas, la presencia del carmín en la mezcla con azul es cada vez mayor. El papel está del todo seco, por lo que las pinceladas muestran un perfil contundente.

6. Para representar  el efecto de los bosques cercanos, aplicamos pinceladas intensas a modo de pequeños toques en dirección vertical. La intensidad de las pinceladas debe ser variadas, algunas de tendencia azul y otra morada.

7. En el dibujo terminado, la intensidad de las aguadas aumenta a medida que las montañas se acercan. Las colinas más alejadas se muestran ténues y con un perfil desvanedido
































viernes, 27 de junio de 2014

La aguada. Características generales

Se dice de la aguada que es dibujo, porque proporciona una imagen monocroma, esto es, solucionaa mediante un solo color, obteniendo de éste todo una gama de tonos, oscuros, medios, claros, etc. Se afirma que la aguada es pintura, arguyendo que aun siendo monocroma se resuelve con color y se trabaja con pincel, un utensilio que más dice de pintar que de dibujar. Hay quien llama a la aguada un dibujo lavado y hay quien la compara co la pintura al témpera. 
Lo que sí es indudable es que la aguada es la antesala de la acuarela. No es posible llegar a dominar esta técnica sin conocer y haber practicado antes la pintura a la aguada. 
La aguada es un procedimiento pictórico, cuya característica principal consiste en dibujar y pintar con un solo color, diluido con más o menos agua, obteniendo los tonos del modelo con ayuda del blanco del papel, es decir, mediante transparencias o veladuras de color. 
El termino veladura significa, en pintura, la aplicacion de una capa de color transparente, ya sea directamente sobre la superficie, en este caso el papel, o sobre otro color, proporcionando un color o tono denterminado, o reforzando el matiz ya existente. 
 La pintura a la aguada puede realizarse indistintamente con un solo color de acuarela o con tinta china diluida con agua. Ambos medios, diluidos con agua son transparentes. El color generalmente usado para pintar a la aguada es el neggro. Cabe, sin embargo, en plan artístico sobre todo, el uso de otros colores oscuros tales como el azul-negro, un verde botella oscuro, un siena, etc. En cualquier caso la pintura a la aguada, en su sentido más puro, excluye el retoque o pintado con pinturas blancas cubrientes. 
En la pintura a la aguada los blanccos han de lograrse con el blanco del papel, mediante reservas hechas a propósito. 
 El agua tiene la misión de diluir y rebajar el tono del color para la obtención de grisados y degradados. Cuando se pinta con un color de acuarela, el agua a utilizar puede ser corriente, tal como sale del grifo. Cuando se pinta con tinta china el agua ha de ser destilada o hervida. El color de acuarela es más dúctil que la tinta china, facilitando mucho más la obtención de degradados y rebajado de tonos con agua. 
Los pinceles generalmente usados para la pintura a la aguada son los mismos que para la acuarela: de pelo de marta, de pelo de moloncillo o de pelo de oreja de buey. Un juego de tres pinceles, incluidos el número 2, el número 6 y el número 10, son suficientes para resolver una pintura a la aguada. 
En plan profesional es exigible también el uso de uno o más godeds, especie de platillos de porcelana para disolver el color. La técnica a desarrollar puede hacer conveniente la sustitución del goded por un simple plato de postre, e incluso por un retal de papel que haga las veces de paleta. 
Se precisa también un tarro, vaso o frasco de cristal para el agua, y un trapo limpio para limpiar y secar el pincel, cosa que según veremos ha de hacerse muy a menudo. Asimismo, para absorver, en determinadas ocasiones, exceso de agua-tinta, es recomendable tener a mano un papel secante limpio. 
La pintura a la aguada se realiza sobre papel de dibujo de calidad superior, tal como el Canson o Whatman, de un grueso suficiente para que al ser humedecido no se deforme y con un grano y encolado apropiados para facilitar la obtención de grisados y degradados regulares. Los papeles muy lisos o muy encolados, ofreciendo una superficie brillante o satinada no sirven para la aguada. Sobre este punto y para evitar desagradables sorpresas, te recomiendo que adquieras siempre una misma marca o clase de papel, una vez hayas comprobado su buen rendimientto. En caso de duda, antes de dibujar y construir el tema, haz una prueba previa, pintando en un retal algunos grisados y degradados, que te permitan controlar el grado de absorción del papel respecto al agua, el carteo o dureza y consitencia de la fibra, etc. 
 Las posibilidades de la pintura a la aguada dentro del ramo artístico pueden resumirse diciendo que es un medio indicado especialmente para estudios y cuadros sobre figura y paisaje, particularmente sobre el primero de estos temas, figura y retrato, dentro de los cuales es posible obtener imágenes de gran calidad artística, ya sea pintando con negro, con azul oscuro o un sepia. La aguada es también un medio muy usado en Publicidad y Artes Gráficas, siempre en color negro; pudiendo asegurar que el dominio de esta técnica es imprescindible para la resolución de gran número de ilustraciones aplicadas a anuncios prensa, folletos, prospectos, tarjetones, ilustraciones destinadas a periódicos, revistas o libros.

domingo, 22 de junio de 2014

Cómo dibujar un caballo paso a paso



















He encontrado esta imagen en internet y me ha parecido incrible. El dibujo de un caballo paso a paso. Viendo la imagen final parece realmente dificil. Pero si te vas poniendo poco a poco te darás cuenta que es menos complicado de lo que realmente parece. Además acostumbras a la mano y al cerebro a dibujar.
El dibujo de abajo es uno que hice yo hace unos meses, está dibujado desde otro punto de vista. Como podeis ver no me quedo perfecto, pero poco a poco se va aprendiendo. Por si os preguntais los materiales. Papel fabriano, para mi el mejor con diferencia, lápiz carboncillo y goma maleable. Nada más. Animaros

martes, 17 de junio de 2014

Pintar colores de piel con acuarela

Crear el color de piel perfecto es algo que siempre no produce dudas a los pintores aficionados. En el caso de la acuarela, después de ver numerosos videos y estar prueba que te prueba he llegado a la conclusión que se puede lograr un aproximado mezlcando:
Tierra siena tostada, ocre y rojo.
A esta mezcla hay que añadirle mucha agua recordar que las acuarelas van de menos a más. Si quieres hacer zonas un poco más oscuras en el rostro serían la misma mezcla con menos agua.
Y para las zonas de sombra, como por ejemplo las que se producen debajo del mentón se aplica siena tostada únicamente.
Cuando ya se domine bien la ténica queda bien algún apunte directamente en rojo muy transparente y toques con azul celeste o verde medio.

lunes, 16 de junio de 2014

Pintura a la acuarela

La naturaleza fluida de la acuarela la hace menos segura que otros medios pictóricos, pero esto queda compensado por la amplia gama de bellos efectos que crea, algunas veces incluso más accidentales que provocados. La acuarela es uno de los medios pictóricos con más posibilidades plásticas, pero también entraña una gran complejidad. El agua determina la consistencia de su color, su tono, su transparencia, así como las mezclas con otros colores. Esa dependencia del agua hace de ella un arte con unas particularidades técnicas propias y en buena medida independientes del dibujo.
La transparencia del color es un factor imporante en las aguadas, ya que a ella se deben los cambios en la intensidad del tono de la mancha. La transparencia de la mancha permite atenuar el tono hasta hacerlo casi indistinguible del blanco del papel. 
Diversidad de texturas y efectos
La acuarela permite muy variados efectos y soluciones cromáticas, que incluyen desde el aprovechamiento de la textura del papel, para efectos de pinceladas rugosas, hasta la utilización de accesorios, como las esponjas, la goma de enmascarar, el papel de lija o la lejía, para diversificar la consistencia de la superficie pintada.
Delicadeza y luminosidad
La acuarela es el más delicado y elegante de los procedimientos pictóricos. Se convierte en el medio perfecto para captar los sutiles matices de luz y tono de la naturaleza. La transparencia de sus colores aguados hace resaltar la superficie blanca reflectora del papel, y esto proporciona una luminosidad única a la pintura. El color blanco en acuarela no existe, por lo que los colores se aclaran con agua para que se vuelvan  más transparentes gracias a la relacion que se establece con la blancura del papel. Las zonas que se dejan sin pintar son fundamentalmente para obtener los toques de luz. A medida que se superponen nuevas aguadas sobre la superficie reflectora del papel, los colores devienen más profundos y oscuros, ya que el blanco del soporte se refleja menos.
Estirar las aguadas
La pintra a la acuarela parte de una técnica aparentemente sencilla; en principio, consiste sólo en untar el color con el pincel mojado y aplicarlo sobre el papel, estirándolo con más cantidad de agua para que éste se degrade. Primero se trabaja con aguadas muy claras y  se van oscurediendo  progresivamente  los colores de la acuarela. Empezar con colores intensos puede hacernos  pintar  una zona más oscura de lo que  es en la realidad y, como consecuencia, obligarnos después a oscurecer el resto de la pintura para mantener la relación tonal general correcta.