sábado, 13 de julio de 2013

Difuminados y esfumados

El difuminado consite en esparcir y retirar color con la intención de degradar o reducir un tono, mientras que el fundido o esfumando es más generalizado, se centra en homogeneizar y reducir contrastes entre tonos distantes. Ambas técnicas se encuentran íntimamente relacionadas.

El efecto difuminado

El difuminado modifica mediante el frotado la capa de pigmento que cubre el papel para rebajarla o expandirla. Permite integrar los trazos y eliminar los blancos que hay entre ellos. Aunque es un recurso muy utilizado en la técnica del modelado, no conviene abusar de él en exceso porque tiende a desvitalizar el resultado.
Algunos de los instrumentos más habituales para difuminar el sombreado, además de la propia mano son: goma de borrar de portaminas, difumino grande y mediano, pincel y trozo de algodón.
Sobre los papeles de grano grueso el difuminado no se deshace con tanta facilidad y el pigmento queda depositado en las protuberancias del grano de papel.

El esfumado

El término italiano sfumatto, esfumado o fundido, se refiere a la produción de gradaciones tonales muy sutiles y desdibujadas, a efectos brumosos que permiten describir objetos sin dibujar contornos o perfiles. Ello significa suprimir el rastro del trazado, representar el modelo con contronos vagos, borrosos y desenfocados con los que se consiguen efectos atmosféricos.

Difuminado con carbón y cretas

Los sombreados con carbón suelen reclamar el difuminado, ya que es muy difícil ir de menos a más trabajando sólo a base de trazos. Cuando se difumina el carboncillo, debe hacerse con suavidad para conservar la textura, vivacidad y expresividad de los trazos.
El pigmento, denso y rico que caracteriza a la creta produce efectos suaves y nebulosos al manipularlo con un difumino; sin embargo, este pigmento no es tan delicado y volátil como el del carboncillo.
Los difuminados con creta son más intensos y cubren con mayor facilidad el banco del papel.