domingo, 16 de noviembre de 2014

Aspectos técnicos de la pintura al óleo

Se puede disolver en diversos medios para modificar sus caracteres básicos de modo que el artísta puede extenderla de modo más fluida. El disolvente más utilizado es la esencia de trementina o aguarrás. Se trata de un aceite volátil, lo cual le diferencia de un aceite secativo (que forma una película dura y permanente)
La trementina disuelve la pintura muy de prisa y se debe usar con parquedad.  Si se añade excesiva cantidad, sin acompañarla de un aceite aglucinante la pintura se debilita en su aspecto y en sus posibilidades de permanencia. 
Uno de los principos básicos de la pintura dice que las capas más gruesas y aceitosas han de colocarse encima de las más delgadas. Lo habitual es utilizar pintura disuelta para la primera capa y sin diluir para las demás.
Siga escrupulosamente este método al empezar: aplica los colores tal como salen de los tubos y añade algo de aguarrás, especialmente en la pintura que constituye las primeras capas.
Sin embargo, este método no es el más adecuado para obtener veladuras brillantes y transparentes. Un aglutinante común es el aceite de linaza.
También se conocen diversos medios para modificar el exceso de grasa del aceite de linaza; por ejemplo mezclarlo en partes iguales con aguarrás.
Los secativos que se encuentran en el mercado incluyen a los envasados en "spray", que secan con rapidez y proporcionan un acabado resistente, e incluso brillante y vivaz  si se aplican en mayor cantidad.