martes, 11 de marzo de 2014

Soportes para dibujar

El post de hoy va vinculado a los soportes para dibujar al pastel, pero estos también valen para grafitos, carboncillos, lápices de colores e incluso acuarela. Como ya he dicho mencionaré bastante la palabra pastel, si usas otra clase de material de dibujo solo tendrás que visualizar la utilización que le puedes dar empleandolo.
Entonces, para empezar a practicar la pintura al pastel no son necesarios más que un papel y una caja de colores, existe en esta técnica una serie de materiales complementarios que en la práctica pueden resultar imprescindibles. Entre ellos vamos a mencionar los tableros, caballetes, mesas y carpetas con los que cuenta todo pastelista, que además de facilitarte la tarea te permiten almacenar tu obra y mantener un orden dentro de tu estudio.
Los tableros
Es el soporte de madera donde se fija el papel o cartón sobre el que se va a pintar. Es un complemento indispensable porque la fragilidad del papel no permite al artista hacer presión sobre él con la barra sin estropearlo o arrugarlo. El tablero, además de mantener el papel rígido y tenso, ogrece la posibilidad, con o sin caballete, de pintar con la obra en vertical o ligeramente inclinada para que el exceso de pigmento caiga por su peso y no
sature el papel.
Es aconsejable que la medida del tablero sea mayor que la del papel; cinco centímetros por lado es suficiente. De este modo se puede fijar el papel cómodamente con cualquier sistema: chinchetas, pinzas o cinta adhesiva, y sujetar el tablero sin tocar el papel con los codos. 
Para pintar al pastel deben utilizarse tableros cuya superficie sea lisa y sin protuberancias, ya que de otro modo, su textura se transmitirá a la obra en cuanto se aplique el color. Los tableros, además, deben ser resitentes a la presión pero ligeros para transportarlo fácilmente y sostenerlos sin esfuerzo. Generalmente, para el pastel, se utiliza los de madera contrachapada, dm o tablex pastlificado de superficie pulida.
Los tableros no se adquieren en tiendas de bellas artes, hay que comprarlos en una carpintería o tienda de bricolaje y decidir la medida. Cualquier tablero puede servir para pintar al pastel, tan sólo perecisa una superficie pulida y que no sea pesado.
Los caballetes
El caballete es el soporte donde se fija el tablero para pintar sin sujetarlo. No es un elemento indispensable en la pintura al pastel, aunque muchos artistas se sienten más cómodos pintando sobre él. Tiene la ventaja de que mantiene el tablero en posición vertical o inclinada, permitiendo de este modo que el exceso de pigmento descienda y caiga al suelo. El mejor caballete para pintar al pastel es aquel que soporta la presión del gesto del artista sin moverse; por ello los más aconsejables son los de estudio, que se apoyan
en cuatro puntos. Los caballetes con tablero incorporado son también muy útiles, aunque sólo podrá utilizarlos para pintar sobre papel. Para el aficionado que pinta en casa y no tiene mucho espacio se han diseñado los caballetes de mesa, pequeños y fácilmente transportables, que pueden ser una buena alternativa.
La mesa 
El artista de pastel necesita una mesa o algún lugar donde depositar su caja de colores, ya que ésta no suele ser ligera y el pintor puede utilizar las dos manos para pintar: sujetando algunos colores, el difumino o el trapo en una y pintando con la otra. La mesa del artista no precisa de gran cosa, de hecho un tablero apoyado sobre dos caballetes es suficiente para sotener la caja y recoger el material auxiliar que la acompaña; aunque los profesionales prefieren contar también con algunos cajones donde ordenar sus grandes gamas de colores.
Las carpetas
En la pintura al pastel las carpetas resultan indispensables tanto para almacenar la obra, protegiendola con papel vegetal o sulfurizado, como para guardar el papel y evitar así que se ensucie o arruge antes de utilizarlo. 
Las carpetas deben tener la rigidez suficiente como para no doblarse al mantenerlas verticales o transportarlas, ya que de otro modo defoermarían la obra almacenada o el papel.
Ya por útlimo explicar que la primera fotografía  de arriba a abajo es un caballete con tablero incorporado, la segunda es un caballete de estudio, la tercerera es un caballete de mesa, la cuarta un caballete de mesa improvisado con un tablero y un par de libros, y ya la última son unas carpetas para guardar las obras.