martes, 1 de julio de 2014

Cortado de un grisado o degradado a la acuarela

Cuando se deja la zona a medio pintar, se pinta con poco líquido o no se es suficientemente rápido en la resolución de grisados y degradados, se produce lo que nosotros llamamos un corte, es decir, un salto brusco del tono, que aparece sin continuidad, cortado, como formando una arista. El cortado se produce siempre como consecuencia de haber dejado secar o casi secar la zona a medio pintar de un degrado o un grisado. Una aguada en la que existan muchos cortados sin relación alguna con el modelado, denota falta de habilidad y de oficio. 
El cortado de un grisado o de un degradado no suele producirse (por poca experiencia que tenga uno) cuando el medio utilizado para pintar a la aguada es un color de acuarela. Es corriente que suceda, en cambio cuando se pinta con tinta china diluída en agua.
Las aguadas se pueden hacer indistintamente con un color de acuarela o con tinta china diluída en agua. Recordar que pintando con tinta china el agua ha de ser destilada o hervida para lograr una mejor disolución y fluidez del medio. 
La única y principal diferencia de pintar con un medio u otro reside en el hecho de que la tinta china es muchísimo más estable que la acuarela, no es tan dútil, ni permite con tanta facilidad ese juego de rebajar el tono, el agua-tinta sobrante. Y como consecuencia de ellos se "corta" con una facilidad pasmosa. Hay que estar al corriente de esta circunstancia para trabajar con rapidez y habilidad, pintando con un tono más oscuro que el necesario; hay que recurrir al agua, a la humedad continua y previa de las zonas a pintar...
A cambio de estas dificultades, todo hay que decirlo, la tinta china brinda unas transparencias y limpieza de tonos extraordinarios.
La fórmula a tener en cuenta para compensar la poca ductilidad de la tinta china, aparte una gran experiencia y un entreno constante, consiste en mojar previamente la zona a pintar, con agua limpia, de manera que al aplicar el color éste no pueda cortarse, esté siempre inmerso en la humedad sin posibilidad de quedar estancado. El procedimiento nos lleva a hablar de una técnica importante dentro de la pintura a la aguada, llamanda el pintado de celajes, con lo cual dejamos la tinta china para volver al pintado conn un color de acuarela negro.

Pintado de celajes
Originariamente debemos entender por pintado de celajes el pintado de zonas amplias correspondientes al cielo de un paisaje. Pero por analogía aplicamos este término a la resolución de cualquier grisado amplio en el que existan ligeras variaciones tonales, degradados con muy poco contraste e incluso zonas amplias de tonalidad uniforme. Es corriente en estos casos que el artista eche mano de la fórmula mencionada, humedeciendo previamente, con agua limpia, la zona correspondiente al celaje.
Se procede de la siguiente manera:
Se limita la zona a grisar mediante unos fijos trazos con lápiz. Se humedece esta zona con agua limpia, utilizando para ello el pincel o una pequeña esponja. Es muy importante que esa humectaciónn sea regular, controlando y repartiendo las "cargas" de agua limpia, para lograr una humedad general, evitando un mojado excesivo con estancamientos de agua. Se procede, por último al entintado de la zona, pintando con la aguada ya preparada, siguiendo el procedimiento explicado anteriormente (el normal y corriente para pintar un gris uniforme)