viernes, 14 de febrero de 2014

Los lápices pastel un gran aliado para los retratos.

Supongo que casi siempre estoy hablando de los lápices pastel o de los pasteles en sí. Y es que creo que tienen una gran versatílidad, en el dibujo son increibles, son un médio económico. Ya que noes lo mismo comprar un buen block de dibujo y dibujar un montón de veces que dedicarse al óleo que es en lo que suelen iniciar a la gente en las academias y tener que pagar lienzos y un montón de tubos. Además sobre esta técnica me ha costado encontrar un montón de literatura por ello toda la que cae en mis manos quiero compartirla con vosotros. 
No obstante no solo mi blog voy a dedicarlo a ellos. Pero el tema de hoy se lo dedico.
En primer lugar comentar que los pasteles y los retratos van de la mano, estos permiten al artista lograr tanto detalles, como efectos y combinaciones sutiles. Es un medio que le permite quitar o añadir color y textura sin perjudicar el material en el cual se pinta. Se mezclan fácil fácilmente y con ellos puedes lograr la suavidad y definición esencial para lograr delicadas mezclas de colores necesarios en los tonos de la piel.
Hay distintas marcas de pasteles con pequeños estuches que contienen los colores necesarios para hacer retratos. No obstante yo aquí os dejo los que considero necesarios sin tener que hacer grandes gastos: Vainilla, amarillo, rojo cadmio, carmesí, azul medio, azul ultramar, chocolate, terracota, negro humo, blanco y siena tostada.
Esta gama de colores bastará para lograr los tonos de piel necesarios para hacer un retrato. Se puede ampliar para lograr matices que van desde los tonos de piel más pálidos a los más oscuros. Por ejemplo, un azu y un amarillo produce una gama de verdes que pueden ir desde un el verde de una brillante primavera hasta el verde de una oscura conífera; añadiendo blanco, vainilla o negro irás aclarando u oscureciendo el color.
Para crear un efecto más natural sobre las zonas oscuras y las somras usa colores complementarios, por ejemplo, por regla general, los tonos de piel de color rojoy rosa tienen sombras ligeramente verdosas; los anaranjado o marrones tienen sombras azules y las zonas más óscuras de la piel amarillentas con ligeros púrpuras.