domingo, 23 de febrero de 2014

Como hacer la composición en un retrato

La composición es el modo de organizar sobre una superficie (lámina de papel o lienzo) los elementos constitutivos de la imagen que pretendemos representar.No existen reglas previas (salvo quizá la de la "sección áurea" ya explicada anteriormente) sino más bien principios pertenecientes a las modalidades de nuestra percepción  visual, por ejemplo la de unidad, de contraste, de equilibrio. En el retrato la composición plantea elecciones por las que optar enseguida: decidir entre el dibujo de la figura entera o de la cabez sola y, en este caso, si de frente, de perfil o de tres cuartos; decidir si inesertar el modelo en un ambiente o dejarlo aislado con un "fondo" neutro: decidir las dimensiones  del dibujo, o bien si ampliarlo en vertical o en horizontal; etc. Debes habituarte  a realizar numerosos pequeños bocetos en los cuales valorar estos problemas. Mientras tanto, observa los esquemas reproducidos, a cada uno de los cuales he añadido algunas consideraciones que pueden ayudar a orientarte, pero no dejes dominarte por las formulas tradicionales y esteriotipadas, experimenta también con composiciones originales e insólitas.
 1-En el retrato frontal conviene situar la cabeza no precisamente en el centro geometrico de la lámina sino un poco más arriba, y dejar a los lados espacios aproximados equivalentes. Evita, sin embargo, que la coronilla llegue demasiado cerca del margen de la  lámina.
2-En el retrato de tres cuartos está bien dejar un espacio mayor entre la parte frontal del rostro y el magen de la lámina, que en la región posterior.
3- En el retratdo de perfil es de buen efecto dejar un espacio amplio delante del rostro. Evita, si es posible, "cortar" el perfil posterior de la cabeza o hacerlo encajar con el margen de la lámina.
4-Una cabeza gacha puede expresar un ánimo abatidod.
5-6-7-Un retrato con el tema en primer plano y de cara puede irradiar fuerza y seguridad en uno mismo.
8-La imagen vista desde abajo puede dar impresión brutal al rostro y de actitud autoritaria: por eso es desaconsejable para un retrato.
9-Se puede lograr un efecto insólito y sugerente cuando el rostro ocupa toda la superficie de la lámina.
Cuando se trata de un retrato del natural es siempre útil proceder a un estudio atento del modelo dibujando su cabeza en diversas posiciones y desde diversos puntos de vista. Esto permite valorar en conjunto el aspecto somático y elegir la proyección y la actitud que más fiel y eficazmente expresan los rasgos fisonómicos y el "caracter" del sujeto.
Para trabajar con más calma, se puede, al principio, utilizar fotografías, pero el dibujo directo es con seguridad mucho más provechoso. Permite, además, explorar nuevos caminos compositivos "dando vueltas", por así decir, al modelo para captar todas sus sutilezas expresivas y apropiarse de la forma global, tan importante para logar el parecido. Realiza estos estudios con trazo sencillo y "limpio", buscando la estructura de la cabeza entera, más que los efectos de claroscuro.
Las mismas consideraciones valen también para el retrato de la figura entera. En el retrato de la figura entera, también las manos, además del rostro, revisten una gran importancia y hace falta buscar su posición más conveniente tanto en cuanto a expresividad como en cuanto a "masa" compositiva.