lunes, 17 de febrero de 2014

Como dibujar rostros ancianos

El paso del tiempo reflejado en el rostro de una persona mayor es un gran tema, pero ten cuidado y evita dibujar una caricatura. Representa las cualidades que son únicas en tu modelo, como la dignidad, la tranquilidad o la fantasía, sin exagerarlas. Observa y plasma también los detalles que reflejan la edad. La acumulación de grasa y la flacidez pueden alterar los contornos faciales. Tal vez más indicios de la estructura ósea, ya que en las personas mayores las cuencas son más visibles y la pérdida del cabello y la calvicie revelan la forma del cráneo. Los pómulos son más prominentes y los rasgos carnosos, como los labios, pueden disminuir. Asimismo, una larga exposición al sol y al viento se manifiesta en forma de pecas y arrugas. Casi todas las personas mayores aceptan estos efectos del envejecimiento, pero si tu modelo se muestra sensible, usa una luz posterior para proyectar sombras en la cara y minimizar los efectos.
Prepara una sesión
Las personas mayores pueden ser modelos muy pacientes, lo que permite dibujar retratos detallados. Habla mientras trabaja, ya que les suele gustar la conversación, y así podrás realizar una sesión prolongada. Comprueba que el modelo no tiene frío y está cómodo. No le pidas posar mucho tiempo seguido y haz pausas con regularidad. Estas sesiones te permiten trabajar con un materil "lento", como la pluma y la tinta o el lápiz fino, y además usar varias técnicas, como el sombreado
transversal, o crear mezclas sutiles con los pasteles o las aguadas. Si  estás en el esterior dibuja personas mayores leyendo en la biblioteca, sentadas en un banco del parque o en el transporte público.