domingo, 17 de noviembre de 2013

La línea media de la cara

En primer lugar para dibujar un rostro bien proporcionado empezad por situar los rasgos cuidadosamente.
Si habéis dibujado la bola, el plano y sus divisiones, no os costará situar los rasgos. No obstante, es imposible colocar adecuadamente un rasgo a menos de situarlo  correctamente y en armonía con las líneas de construcción de toda la cabeza. Todo artista experimenta inconvenientes con la construcción, pero no debe desanimarse por ello. El dibujo de una cabeza depende de la construcción, como un edificio, un coche u otro objeto tridimensional. La tarea del artista consiste en aprender a construir cosas tridimensionales  en una superficie bidimensional. Debemos considerar lo que dibujamos en su totalidad y observar cómo se presentan sus dimensiones  desde nuestro exclusivo punto de vista. Representar en tres dimensiones demanda conocimiento y estudio. Pero ese conocimiento no es más difícil  que el requerido por cualquier otro campo de estudio. Por grande que sea vuestro talento, debe ser secundado por el conocimiento si queréis hacer algo bien, Cuando la búsqueda del conocimiento nos causa placer, la mitad de la batalla está ganada. La construcción no tiene por qué preocuparos; se logra con la práctica.