miércoles, 9 de abril de 2014

El apunte

Después del tecnicismo de la publicación anterior, vamos a volver al dibujo como oficio. Vamos a hablar de el apunte. Que es algo necesario si queremos tener una mano agil y un ojo entrenado.
El apunte es básicamente un dibujo del natural hecho rapidamente y con pocas líneas. Estos sirven para dar seguridad a un dibujante y ayudan a crear lo que se llama Oficio
Además sirven para tener documentación sobre un modelo. Por ejemplo, si tenemos que dibujar a un tipo trajeado, primero debemos saber cómo son las arrugas de un traje. Entonces, cogemos el cuaderno y el lápiz y nos vamos a la calle, al metro, a un bar...Y tomamos apuntes de todos los trajes que veamos.
Esto al principio te resultará difícil ya que el modelo casi nunca se está quieto. Eso por una parte es bueno, porque así nos vemos obligados a observar y a dibujar con rapidez: el ojo y la mano se hacen más ágiles. No obstante para empezar ve a un sitio donde la gente permanezca tiempo quieta: como a un parque, donde halla algún abuelo dando de comer a las palomas, o a una biblioteca, donde la gente suele permanecer tiempo quieta.
Cuanto más practiquemos el apunte, más preparados estaremos cuando vayamos a hacer el dibujo definitivo.
Los apuntes no tiene por qué ser dibujos perfectos. Son tan sólo rápidas aproximaciones a un modelo o a parte de un modelo, pero diez apuntes de este modelo tienen más valor que un solo dibujo acabado del mismo.
El apunte es también muy importante para saber dibujar únicamente lo esencial: como son dibujos rápidos, hay que utilizar pocas líneas para hacerlos y, por fuerza, éstas deben ser las más importantes. Así aprendemos a dibujar lo básico y a olvidar lo superfluo.
Y ya para terminar comentar que este te ayudará a crear memoria visual. Serás capaz de dibujar cualquier tema, desde el modelo más interesante hasta el detalle más modesto.