domingo, 29 de diciembre de 2013

El dibujo con pincel

Pincelando también es posible conseguir interesantes dibujos lineales con una fuerte carga gestual y expresiva. Con el pincel cargado de color y agua abundante esbozamos el modelo velozmente, casi sin levantar la punta del papel; dejamos que el pincel descargue todo el color sobre éste; de manera que las marcas realizadas describan el modelo con un trazo exagerado, poco preciso y de manera muy emotiva. Nuestra función no es tratar de explicar con detalle el motivo, sino servirnos de amplias pinceladas gestuales, que con mucha intención pretende.
La diversidad de grafismos que proporciona la tinta aplicada con pincel la hacen especialmente indicada para realizar dibujos gestuales. Además el dibujo lineal con pincel nos permite estudiar la forma, el contorno del modelo y hacer hincapié en el aspecto rítmico del trazo.
El dibujo realizado con pincel emplea trazos amplios y desenfadados como consecuencia de los rápidos movimientos del antebrazo del artista; su fin es reflejar el tema con trazos rítmicos y dinámicos.
Para imprimir caracter a una aguada, construiremos el dibujo a partir de pequeños impactos con el pincel que darán un aspeto roto y precipitado a cada mancha
La línea modulada
Las líneas moduladas representan cambios muy sutiles en el ancho y en la intesidad de su trazado; el objetivo es manifestar la fragilidad o rotundidad de las formas que tratamos de explicar.
El pincel debe deslizarse con fluidez. Para ello, hay que levantar el mechón de pelo lo menos posible del papel.
Dibujar con tinta
Para el dibujo lineal con pincel, lo más frecuente es la tinta china o la sepia. La primera se confecciona a partir de negro de humo disuelto en aceite de goma arábica y aglutinantes; la segunda con una tinta que se obtiene de la sustancia contenida en una glándula de cefalópodo del mismo nombre.
El dibujo gestual
Para lograr un dibujo gestual es imprescindible aprender a trazar un garabateo que contornee las formas de manera apresurada. El trazo realizado con un pincel redondo (el más adecuado en estos casos) no debe ser rígido ni uniforme, sino todo lo contrario; la punta del pincel tiene  que responder a los movimientos de la mano; debe doblarse e inclinarse cuando pretendamos dar mayor amplitud al trazo y acariciar el papel cuando queramos trazar finos y sutiles.
En el dibujo gestual la línea debe variar constantemente su amplitud para diferenciar las zonas iluminadas de las sombras.