sábado, 28 de diciembre de 2013

Trabajar con el agua


Un buen entrenamiento para realizar aguadas consite en efectuar manchas concéntricas, que presentan escalas de grises conseguidas  a partir de la superposición de sucesivas veladuras a las anteriores hasta llegar al negro intenso en el centro.
En la aguda, los goterones no deben verse como un defecto sino como un recurso expresivo.
Trabajar con apenas un color o dos es la mejor manera de comprender el papel que desempeña la disolución de la pintura en agua y los diferentes grados de intensidad que pueden conseguirse. En la aguada no existe el color blanco, éste se consigue dejando zonas sin cubrir en el papel. Los colores más claros se obtienen diluyendo la pintura en agua abundante; de este modo, el blanco del color interviene, por defecto de la transparencia, otorgando luz a la aguada. No es recomendable empezar una aguada pintando los tonos oscuros, sobre todo si no se tiene experiencia. Dado que el blanco de la aguda es el propio del papel, no permite ir de un tono más oscuro a un tono más claro, esto nos obligaría a oscurecer todavía más algunas zonas para equilibrar los tonos.
Estirar la aguada
Un recurso muy utilizado en la aguada es manchar una zona con un color intenso, luego se lava el pincel y se carga de nuevo con agua limpia, se escurre un poco la punta y se estira el color al pasar por encima con el fin de obtener un degradado, permitiendo que corra el agua. Cuanto más se estira el color, más claros son los tonos del degradado y más suave resulta la transición de oscuros a claros.
Jugar con las manchas de manera incontrolada
Una vez repasados los principios básicos de la aguada, aventurémonos a construir nuestros dibujos exclusivamente  con manchas, utilizando la aguada con decisión y energía. No nos preocuparemos si aparecen goterones o si las pinceladas se extienden de manera descontrolada sobre papel húmedo; estos efectos que escapan a nuestro control, a menudo añaden mayor interés al dibujo.
Como consejo, decir que podemos imprimir velocidad al trabajo con aguadas inclinando el soporte para que aparezcan goterones que le den expresividad.