miércoles, 12 de marzo de 2014

Lápices pasteles para tonos de piel

Se necesita solo un puñado de colores y algunas técnicas fáciles para producir retratos realistas con pasteles. Puedes comprarlos sueltos o en cajas. Como dije anteriormente, cuando te venden una caja puedes comprarla para retratos, para paisajes, marinas...Hay pequeñas cajas en el mercado, de valor no muy elevado, con las que puedes empezar a pintar retratos.
En este caso os voy a hablar de los de Derwent que son unos de mis favoritos, por relación calida-precio. Tiene unos en la actualidad que son una pasada. Los colores son muy suaves, sobre todo para ser un lápiz en este caso, y además son muy fáciles de afilar. A mi opinión los lápices de colores pastel y retratos van de la mano, lo que permite al artista lograr tanto el detalle, como sutiles mezclas. Además son un medio muy cómodo de trabajar ya que permiten agregar o levantar color a gusto del artista. La mezcla fácil del lápiz pastel hace que sea un medio. La mezcla fácil del lápiz pastel hace que sea el medio ideal para lograr delicadas mezclas de color en los tonos de piel.
Esta caja en particular presenta 12 lápices con una paleta de colores que permite pintar gente de todas las nacionalidades. Se basa en la rueda de color tradicional, con versiones cálidas y frías de cada uno de los colores primarios y otras variaciones utiles mediante la mezcla de los colores, además del clásico blanco o negro para aclarar u oscurecer. Con todos ellos se puede crear una amplia gama de colores capaces de crear un gran número de efectos naturales.
Y ahora os dejo un proyecto para que practiqueis. Para el vais a necesitar:
- Una caja de pasteles para tonos de piel
- Papel de acuarela
- Acuarelas
Paso primero
En este caso en lugar de usarse un papel de color especial para pasteles lo que ha hecho el artista es dar un lavado de acuarela sombra tostada a un papel blanco acuarelable para hacer un tono medio. Luego ha esbozado el dibujo con un lápiz blanco y se han dado sombras blancas en todas las áreas claras de la cara, ya que con el tono de base ya se ve el tono de la piel.
Paso segundo
En la zona de mayor oscuridad se ha empleado color carmín, como por ejemplo, la línea de las pestañas en torno a los ojos, la nariz, la forma de la boca y también alrededor de los dientes, sombreando asi la zona más oscura. Se han buscado también las zonas frías en la piel y se han sombreado con azul ultramar. Las zonas de tono medio se han cubierto con terracota y las zonas cálidas con rojo cadmio. Para que no se notaran cambios bruscos, y la ventaja que tiene los pasteles, con ayuda del dedo se han mezclado ligeramente los colores en los encuentros de una y otra zona.
Paso tercero
Por último se ha dibujado el pelo rizado dibujando pequeños círculos con color chocolate. Se ha reforzado toda el área oscura con el azul ultramar, terracota y rojo cadmio, al mismo tiempo que se mantenía el control sobre la zona media y la de los colores fríos, sobreponiendo los colores según ha sido necesario.