martes, 29 de octubre de 2013

Consideraciones para hacer un retrato III

Pues después de haber visto los puntos anteriores, creo que con estos 4 últimos que voy a nombrar quedaría a grandes rasgos un guión para tener en cuenta a la hora de realizar nuestro retrato.
-La indumentaria Sobre el retrato de la figura entera, la ropa tiene una notable importancia, tanto por su fusión compositiva y estética como porque puede dar información respecto a la personalidad, posición social y la actitud emotiva del sujeto, pero también la época y el ambiente. Deja, por tanto, que el modelo elija libremente cómo vestirse y limítate a sugerir prendas que, por la forma de llevarlas y por su disposición, sean útiles para una composición eficaz del dibujo. Ten cuidado con la disposición de las arrugas de las telas y ten presente que varían de aspecto dependiendo de que el tejido sea ligero y blando (se forman muchas pequeñas arrugas) o pesado y rígido (se forman pocas arrugas gruesas), pero en ambos casos irradian desde la cima de los centros de tensión: hombros, codos, rodillas, etc. Dibuja sólo las arrugas más importantes y significativas para la dirección y el volumen, y pase por alto las menores, que pueden crear confusión. En algunas circunstancias, una desnudez parcial del cuerpo (los hombros, el pecho o la espalda, por ejemplo) pueden valorizar el retrato de mujeres con personalidad particularmente rica e intensa.
-El pelo Los cabellos (en su conjunto y en relación con el color, con la cantidad del corte) son esenciales para caracterizar un rostro: el dibujante puede valerse de su forma para componer mejor el retrato, atenuando cabelleras sencillas, ordenadas, de corte sobrio. El pelo hay que tratarlo como masa: capte su color, y su volumen global y trate de determinar los mechones de mayor importancia. De éstos valore las zonas de sombra, las iluminadas, las líneas de separación y pase por lo alto los pequeños reflejos insignificantes y por su puesto cada uno de los cabellos: bastarán pocos trazos sutiles y nítidos para sugerirlos. Use un lápiz más bien blando y realice con decisión trazos amplios, también en diversas direcciones si quiere efectos insólitos de textura. Ponga mucha atención al dibujar la línea, irregular y difuminada, que describe la unión de los cabellos, sobre todo sobre la frente y en las sienes.
-El fondo El retrato requiere un telón de fondo sobrio y discreto, dibujando con tonos que no contrasten excesivamente entre sí y empobrezcan la fisonomía del sujeto. Prevea desde el inicio si será adecuado un fondo claro ( el blanco del papel, por ejemplo), o bien un oscuro. En algunos casos, el fondo puede también representarse por el entorno en que se encuentra el sujeto ( su lugar de trabajo, su casa, un jardín, etc): trátelo como fuese un paisaje o un interior, procurando, no obstante q no predomine sobre el rosto o sobre la figura.
- Cómo captar el parecido Como sabemos, retratar a una persona significa percibir el aspecto físico y el aspecto psicológico del modelo. Para lograr el parecido físico cuida en especial la forma global de la cabeza y valora con exactitud las proporciones de la figura tanto en el conjunto del rostro como entre los elementos que lo componen (ojos, nariz, labios, etc). Para lograr el parecido psicológico, dialóga con el modelo, trata de intuir su carácter, sus preferencias, sus hábitos, observa el ambiente en que vive y trabaja. Naturalmente no siempre es posible todo eso, pero sería muy útil para sugerir la pose más adecuada y que aspectos de carácter conviene acentuar o sobre lo que, en todo caso, llamar la atención.