domingo, 5 de enero de 2014

Dibujar aguadas sobre papel húmedo

La sutileza de la aguada la hace muy apropiada para trabajos atmosféricos donde casi desaparece la línea y la escena se entiende gracias al concierto de manchas. El trabajo con tintas o con acuarela, bien sea negra o de colores, produce unos dibujos sutiles, capaces de desplegar un gran número de matices. La aguada es un medio muy efectista que permite crear un dibujo sugerente con pocas intervenciones si controlamos los degradados y la cantidad de agua de cada lavado.

Pintar sobre el papel húmedo
Cuando aplicamos pinceladas sobre un papel húmedo, éstas se expanden de manera incontrolada y aportan un contorno desenfocado y nebuloso a las formas pintadas. El grado de humedad del papel sobre el que se pinta condiciona el resultado de la pincelada; cuánto más húmedo esté más se expande el color. El resultado de trabajar esta técnica en un dibujo es un efecto empañado y vaporoso donde desaparecen las líneas y los perfiles por completo, y los tonos se funden suavemente unos con otros.
Y como no hay nada mejor que ejercitarse para comprender un método de dibujo aquí os dejo un ejemplo y los pasos que has de seguir para realizarlo.
1. Realizas el dibujo inicial a lápiz. Trazos simples que den simplemente forma inicial, un boceto.
2. Empezamos pintando el limón con una primera mancha de un gris medio, aplicada en uno de sus extremos. Después, la extendemos con el papel cargado de agua.
Cada aguada debe realizarse en una sola acción, sin detenernos, sin intervalos de tiempo. Si lo hacemos en varias aportaciones, aparecerá cortada y con saltos de tonos.
3. Solucionamos el estante con dos pinceladas paralelas, una de un gris suave y otra más intensa. Para facilitar la extensión de la aguada por el fondo, humedecemos previamente el papel con una esponja.
4. Al encontrarse el fondo humedecido, la aguada gris no se muestra uniforme, sino vaporosa, repleta de distintos matices.
5. En la sombra de las hojas realizamos dos aplicaciones. Una primera cuando el fondo todavía está húmedo, de lo cual resulta  una sombra muy difusa y fantasmagórica. Tras dejar seca, dibujamos otra sombra encima con perfiles más definidos y claros.