
Las paletas tradicionales para pintura al óleo son las de madera, cuadradas u ovaladas, comercializadas en distintos tamaños.
Tmabién necesitarás una espátula en forma de palustre para limpiar la paleta después de cada jornada.
Los pinceles, conviene que dispongas de al menos cuatro o cinco pinceles de mechón plano y tres o cadro de mechón redondo de los números 6, 8, 12 y 14. El tipo de pelo más aconsejable por su duración es la cerda, aunque también pueden utilizarse los de pelo sintético.
Para la limpieza de los pinceles conviene tener retazos de papel de periódico (hojas cortadas en octavos) para desprender el exceso de color del mechón durante el trabajo y un paño para completar esta labor.
El disolvente del óleo es la esencia de trementina, comunmente llamada aguarrás. Para contener el
aguarrás el recipiente debe ser metálico, de vidrio o de plástico muy duro. Después de pintar, los pinceles deben limpiarse a fondo, primero con retales de periódico y trapos para descargarlo de pintura y luego con agua y jabón.
No hay inconveniente en que se trabaje sobre un papel grueso montado con chinchetas en un tablero de madera. Tampoco resulta imprescindible el caballete.
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