jueves, 3 de julio de 2014

Consejos para hacer un paisaje al pastel

1. El papel Ingress tiene un grano agradable y una amplia gama de colores. El fabini y el Ingres Canson ofrecen una gama de 15 a 20 colores diferentes  variadas texturas para obtener curiosos efectos si se dibuja ligeramente y se dejan ver a traves del pastel. Los tintes del papel especialmente adecuados para los paisajes en pastel son el gris piedra, el pardo y el gris medio. Los papeles de tono medios, gris azulado, gris purpura, verde medio y verde claro permiten sutiles armonias de color. Los tonos más oscuros, rojizos y marrones son aconsejables para paisajes que requieran contrastes vigoroso y un dibujo firme a carboncillo. Los tonos negros se usan en paisajes donde se necesite forzar dramáticamente los contrastes. El lienzo tensado es un buen soporte para el pastel, pero debe protegerse de golpes o vibraciones que pueden desprender los granos del pastel.
2. Hay que hacer un boceto o dibujo guía en carboncillo antes de empezar a aplicar los pasteles. Es mejor conocer de antemano todas las posibilidades de los pasteles: alternar trazos espesos y finos, usar el borde afilado del pastel, presionar más o menos para que penetre en el grano del papel o que pase ligeramente sobre la superficie, etc. Se puede utilizar el sombreado cruzado para crear efectos de tonos y sombras en árboles, montañas o rocas. Es útil usar lápices de pastel para delinear o para algún pequeño detalle.
3. Es aconsejable utilizar la técnica de impastar con pastel para crear texturas y volúmenes en los paisajes, aunque es una especialización que requiere práctica y experiencia. Primero se dibujan los contornos de una composición con colores fuertes y después se fijan con un spray. Luego se sigue aplicando pastel y se vuelve a fijar de nuevo. Por último, se continúa añadiendo una capa tras otra hasta acabar obteniendo el efecto deseado. Para que se vean los colores de abajo a través de los otros, las capas superiores serán muy irregulares.
4. Son buenos para combinar con otras técnicas. Por ejemplo, combinar el pastel con acuarela o gouache aportar a los paisajes viveza y efectismo. Realizar un paisaje en óleo muy rebajado con trementina sobre una tabla y después dibujar encima con pasteles es una combinación perfecta para los paisajes marinos. Hay que fijar o enmarcar una vez terminado el paisaje para evitar que los colores se corran. Hay que tener mucho cuidado al aplicarlo para que las gotas de líquido no se escurran  por el papel formando antiestéticos surcos. El uso de un fijativo disminuye el brillo de los colores, por eso mucho artistas prefieren enmarcarlos sin fijarlos.










martes, 1 de julio de 2014

Cortado de un grisado o degradado a la acuarela

Cuando se deja la zona a medio pintar, se pinta con poco líquido o no se es suficientemente rápido en la resolución de grisados y degradados, se produce lo que nosotros llamamos un corte, es decir, un salto brusco del tono, que aparece sin continuidad, cortado, como formando una arista. El cortado se produce siempre como consecuencia de haber dejado secar o casi secar la zona a medio pintar de un degrado o un grisado. Una aguada en la que existan muchos cortados sin relación alguna con el modelado, denota falta de habilidad y de oficio. 
El cortado de un grisado o de un degradado no suele producirse (por poca experiencia que tenga uno) cuando el medio utilizado para pintar a la aguada es un color de acuarela. Es corriente que suceda, en cambio cuando se pinta con tinta china diluída en agua.
Las aguadas se pueden hacer indistintamente con un color de acuarela o con tinta china diluída en agua. Recordar que pintando con tinta china el agua ha de ser destilada o hervida para lograr una mejor disolución y fluidez del medio. 
La única y principal diferencia de pintar con un medio u otro reside en el hecho de que la tinta china es muchísimo más estable que la acuarela, no es tan dútil, ni permite con tanta facilidad ese juego de rebajar el tono, el agua-tinta sobrante. Y como consecuencia de ellos se "corta" con una facilidad pasmosa. Hay que estar al corriente de esta circunstancia para trabajar con rapidez y habilidad, pintando con un tono más oscuro que el necesario; hay que recurrir al agua, a la humedad continua y previa de las zonas a pintar...
A cambio de estas dificultades, todo hay que decirlo, la tinta china brinda unas transparencias y limpieza de tonos extraordinarios.
La fórmula a tener en cuenta para compensar la poca ductilidad de la tinta china, aparte una gran experiencia y un entreno constante, consiste en mojar previamente la zona a pintar, con agua limpia, de manera que al aplicar el color éste no pueda cortarse, esté siempre inmerso en la humedad sin posibilidad de quedar estancado. El procedimiento nos lleva a hablar de una técnica importante dentro de la pintura a la aguada, llamanda el pintado de celajes, con lo cual dejamos la tinta china para volver al pintado conn un color de acuarela negro.

Pintado de celajes
Originariamente debemos entender por pintado de celajes el pintado de zonas amplias correspondientes al cielo de un paisaje. Pero por analogía aplicamos este término a la resolución de cualquier grisado amplio en el que existan ligeras variaciones tonales, degradados con muy poco contraste e incluso zonas amplias de tonalidad uniforme. Es corriente en estos casos que el artista eche mano de la fórmula mencionada, humedeciendo previamente, con agua limpia, la zona correspondiente al celaje.
Se procede de la siguiente manera:
Se limita la zona a grisar mediante unos fijos trazos con lápiz. Se humedece esta zona con agua limpia, utilizando para ello el pincel o una pequeña esponja. Es muy importante que esa humectaciónn sea regular, controlando y repartiendo las "cargas" de agua limpia, para lograr una humedad general, evitando un mojado excesivo con estancamientos de agua. Se procede, por último al entintado de la zona, pintando con la aguada ya preparada, siguiendo el procedimiento explicado anteriormente (el normal y corriente para pintar un gris uniforme)

Como restar color a una zona recién pintada en acuarela o aguada

Aun contando con la posibilidad de probar el tono en una paleta aparte constituida por un retal de papel, ocurre muchas veces que al trasladar ese tono al dibujo o pintura original, resulta corto o excesivo, debido quizás a aquella ley de los contrastes simultáneos, al hecho de que dicho tono se aclara o se oscurece al ser yuxtapuesto con otro matiz.
Para restar ese color sobrante no hay más que pasar un trozo de papel secante o esponja sobre la zona deseada. Pero que pasa si la mancha ya está seca. En ese caso se moja el pincel en agua limpia y se pasa por la zona, seguidamente se pasa el papel secante y se resta todo el auga y parte del colorante de esta zona. Este proceso se repetirá el número de veces necesarias para aclarar la zona hasta el valor deseado.
La experiencia es importante. Nos permite recordar que el artista experto en pintura a la aguada hace uso constante de este truco, para rebajar, modelar y degradar. Tanto es así que, puesto ya en la fiebre de resolver en el acto ese juego , es del todo corriente que los acuarelistas utilicen un procedimiento más rápido y exepedictivo que ese de secar y escurrir con el trapo, llevando a cabo esta misma operación con la boca. Sí, sí; como se lee. El procedimiento no es tan repugnante ni sucio como puede parecer a primera vista. El sistema permite un control exacto de la cantidad de agua que ha de ser "retirada" del pincel, para que éste responda mejor, posibilitando, además, la conservación de una punta perfecta.

sábado, 28 de junio de 2014

Paisaje con aguadas azules

La aguada puede trabajarse también con acuarela. A continuación, representamos un sencillo paisaje montañoso con aguadas de azul ultramar, por ser este color el más dominante. No se trata plenamente de un ejercicio monocromo, pues además del azul incorporamos otros dos colores (carmín y amarillo limón) que nos permite obtener diferentes matices de azul. La acuarela es mucho más sutil que la tinta y posibilita una gama total mucho más amplia, lo cual la convierte en medio muy adecuado para aguadas monocromas.


1. Realizamos el dibujo a lápiz, es extremadamente sencillo. Con una punta de carmín y amarillo muy agudos extendemos una amplia aguada que va a cubrir los últimos terminos.

2. Con el pincel todavía algo húmedo pintamos con azul ultramar un poco aguado el perfil de las montañas lejanas.

3. Aplicamos el azul ultramar intenso en la cima de las montañas. A medida que desciende por éstas lo vamos diluyendo con un poco de agua hasta llegar a la bruma, donde añadimos un toque de amarillo muy tenue, poco perceptible. 

4. Con el azul ultramar y una punta de carmín aplicamos una aguada violácea para representar la cima que sobresale de la bruma. En su base añadimos un poco de amarillo a la aguada azul.

5. A medida que nos acercamos a la vegetación que cubre las montañas cercanas, la presencia del carmín en la mezcla con azul es cada vez mayor. El papel está del todo seco, por lo que las pinceladas muestran un perfil contundente.

6. Para representar  el efecto de los bosques cercanos, aplicamos pinceladas intensas a modo de pequeños toques en dirección vertical. La intensidad de las pinceladas debe ser variadas, algunas de tendencia azul y otra morada.

7. En el dibujo terminado, la intensidad de las aguadas aumenta a medida que las montañas se acercan. Las colinas más alejadas se muestran ténues y con un perfil desvanedido
































viernes, 27 de junio de 2014

La aguada. Características generales

Se dice de la aguada que es dibujo, porque proporciona una imagen monocroma, esto es, solucionaa mediante un solo color, obteniendo de éste todo una gama de tonos, oscuros, medios, claros, etc. Se afirma que la aguada es pintura, arguyendo que aun siendo monocroma se resuelve con color y se trabaja con pincel, un utensilio que más dice de pintar que de dibujar. Hay quien llama a la aguada un dibujo lavado y hay quien la compara co la pintura al témpera. 
Lo que sí es indudable es que la aguada es la antesala de la acuarela. No es posible llegar a dominar esta técnica sin conocer y haber practicado antes la pintura a la aguada. 
La aguada es un procedimiento pictórico, cuya característica principal consiste en dibujar y pintar con un solo color, diluido con más o menos agua, obteniendo los tonos del modelo con ayuda del blanco del papel, es decir, mediante transparencias o veladuras de color. 
El termino veladura significa, en pintura, la aplicacion de una capa de color transparente, ya sea directamente sobre la superficie, en este caso el papel, o sobre otro color, proporcionando un color o tono denterminado, o reforzando el matiz ya existente. 
 La pintura a la aguada puede realizarse indistintamente con un solo color de acuarela o con tinta china diluida con agua. Ambos medios, diluidos con agua son transparentes. El color generalmente usado para pintar a la aguada es el neggro. Cabe, sin embargo, en plan artístico sobre todo, el uso de otros colores oscuros tales como el azul-negro, un verde botella oscuro, un siena, etc. En cualquier caso la pintura a la aguada, en su sentido más puro, excluye el retoque o pintado con pinturas blancas cubrientes. 
En la pintura a la aguada los blanccos han de lograrse con el blanco del papel, mediante reservas hechas a propósito. 
 El agua tiene la misión de diluir y rebajar el tono del color para la obtención de grisados y degradados. Cuando se pinta con un color de acuarela, el agua a utilizar puede ser corriente, tal como sale del grifo. Cuando se pinta con tinta china el agua ha de ser destilada o hervida. El color de acuarela es más dúctil que la tinta china, facilitando mucho más la obtención de degradados y rebajado de tonos con agua. 
Los pinceles generalmente usados para la pintura a la aguada son los mismos que para la acuarela: de pelo de marta, de pelo de moloncillo o de pelo de oreja de buey. Un juego de tres pinceles, incluidos el número 2, el número 6 y el número 10, son suficientes para resolver una pintura a la aguada. 
En plan profesional es exigible también el uso de uno o más godeds, especie de platillos de porcelana para disolver el color. La técnica a desarrollar puede hacer conveniente la sustitución del goded por un simple plato de postre, e incluso por un retal de papel que haga las veces de paleta. 
Se precisa también un tarro, vaso o frasco de cristal para el agua, y un trapo limpio para limpiar y secar el pincel, cosa que según veremos ha de hacerse muy a menudo. Asimismo, para absorver, en determinadas ocasiones, exceso de agua-tinta, es recomendable tener a mano un papel secante limpio. 
La pintura a la aguada se realiza sobre papel de dibujo de calidad superior, tal como el Canson o Whatman, de un grueso suficiente para que al ser humedecido no se deforme y con un grano y encolado apropiados para facilitar la obtención de grisados y degradados regulares. Los papeles muy lisos o muy encolados, ofreciendo una superficie brillante o satinada no sirven para la aguada. Sobre este punto y para evitar desagradables sorpresas, te recomiendo que adquieras siempre una misma marca o clase de papel, una vez hayas comprobado su buen rendimientto. En caso de duda, antes de dibujar y construir el tema, haz una prueba previa, pintando en un retal algunos grisados y degradados, que te permitan controlar el grado de absorción del papel respecto al agua, el carteo o dureza y consitencia de la fibra, etc. 
 Las posibilidades de la pintura a la aguada dentro del ramo artístico pueden resumirse diciendo que es un medio indicado especialmente para estudios y cuadros sobre figura y paisaje, particularmente sobre el primero de estos temas, figura y retrato, dentro de los cuales es posible obtener imágenes de gran calidad artística, ya sea pintando con negro, con azul oscuro o un sepia. La aguada es también un medio muy usado en Publicidad y Artes Gráficas, siempre en color negro; pudiendo asegurar que el dominio de esta técnica es imprescindible para la resolución de gran número de ilustraciones aplicadas a anuncios prensa, folletos, prospectos, tarjetones, ilustraciones destinadas a periódicos, revistas o libros.

domingo, 22 de junio de 2014

Cómo dibujar un caballo paso a paso



















He encontrado esta imagen en internet y me ha parecido incrible. El dibujo de un caballo paso a paso. Viendo la imagen final parece realmente dificil. Pero si te vas poniendo poco a poco te darás cuenta que es menos complicado de lo que realmente parece. Además acostumbras a la mano y al cerebro a dibujar.
El dibujo de abajo es uno que hice yo hace unos meses, está dibujado desde otro punto de vista. Como podeis ver no me quedo perfecto, pero poco a poco se va aprendiendo. Por si os preguntais los materiales. Papel fabriano, para mi el mejor con diferencia, lápiz carboncillo y goma maleable. Nada más. Animaros

martes, 17 de junio de 2014

Pintar colores de piel con acuarela

Crear el color de piel perfecto es algo que siempre no produce dudas a los pintores aficionados. En el caso de la acuarela, después de ver numerosos videos y estar prueba que te prueba he llegado a la conclusión que se puede lograr un aproximado mezlcando:
Tierra siena tostada, ocre y rojo.
A esta mezcla hay que añadirle mucha agua recordar que las acuarelas van de menos a más. Si quieres hacer zonas un poco más oscuras en el rostro serían la misma mezcla con menos agua.
Y para las zonas de sombra, como por ejemplo las que se producen debajo del mentón se aplica siena tostada únicamente.
Cuando ya se domine bien la ténica queda bien algún apunte directamente en rojo muy transparente y toques con azul celeste o verde medio.

lunes, 16 de junio de 2014

Pintura a la acuarela

La naturaleza fluida de la acuarela la hace menos segura que otros medios pictóricos, pero esto queda compensado por la amplia gama de bellos efectos que crea, algunas veces incluso más accidentales que provocados. La acuarela es uno de los medios pictóricos con más posibilidades plásticas, pero también entraña una gran complejidad. El agua determina la consistencia de su color, su tono, su transparencia, así como las mezclas con otros colores. Esa dependencia del agua hace de ella un arte con unas particularidades técnicas propias y en buena medida independientes del dibujo.
La transparencia del color es un factor imporante en las aguadas, ya que a ella se deben los cambios en la intensidad del tono de la mancha. La transparencia de la mancha permite atenuar el tono hasta hacerlo casi indistinguible del blanco del papel. 
Diversidad de texturas y efectos
La acuarela permite muy variados efectos y soluciones cromáticas, que incluyen desde el aprovechamiento de la textura del papel, para efectos de pinceladas rugosas, hasta la utilización de accesorios, como las esponjas, la goma de enmascarar, el papel de lija o la lejía, para diversificar la consistencia de la superficie pintada.
Delicadeza y luminosidad
La acuarela es el más delicado y elegante de los procedimientos pictóricos. Se convierte en el medio perfecto para captar los sutiles matices de luz y tono de la naturaleza. La transparencia de sus colores aguados hace resaltar la superficie blanca reflectora del papel, y esto proporciona una luminosidad única a la pintura. El color blanco en acuarela no existe, por lo que los colores se aclaran con agua para que se vuelvan  más transparentes gracias a la relacion que se establece con la blancura del papel. Las zonas que se dejan sin pintar son fundamentalmente para obtener los toques de luz. A medida que se superponen nuevas aguadas sobre la superficie reflectora del papel, los colores devienen más profundos y oscuros, ya que el blanco del soporte se refleja menos.
Estirar las aguadas
La pintra a la acuarela parte de una técnica aparentemente sencilla; en principio, consiste sólo en untar el color con el pincel mojado y aplicarlo sobre el papel, estirándolo con más cantidad de agua para que éste se degrade. Primero se trabaja con aguadas muy claras y  se van oscurediendo  progresivamente  los colores de la acuarela. Empezar con colores intensos puede hacernos  pintar  una zona más oscura de lo que  es en la realidad y, como consecuencia, obligarnos después a oscurecer el resto de la pintura para mantener la relación tonal general correcta.

Aguar los trazos de los lápices acuarelables

Los lápices acuarelables tiene muchas más posibilidades que los tradicionales porque además de oferecer un trazado semejante, pueden mezclarse con agua para obtener un aspecto más fluido y pictórico. Si pasamos el pincel con suavidad por encima con agua abundante comprobaremos cómo el color no se funde por completo, sino que, además de proporcionar una aguada uniforme respeta los trazos realizados con el lápiz y ofrece esa curiosa textura que combina trazo y mancha. Cuando agregamos agua a los trazos efectuados con lápices, estos se convierten en acuarelas, lo cual posibilita las mezclas con colores adyacentes.

Pintar un bodegón con lápices acuarelables

-Dibujo 1.
Con un lápiz azul realizamos el dibujo del bodegón, sin atender a demasiados detalles. Inmediatamente, con un lápiz verde pintamos el mantel.
-Dibujo 2.
Con azul intenso sombreamos las zonas más oscuras. Conviene trabajar con la punta del lápiz inclinada para evitar trazos excesivamente visibles. Con un lápiz marrón trabajamos los ornamentos de la cafetera.




-Dibujo 3.
Alternando el marrón y el gris completamos el volumen de los objetos empezando por la botella. Los colores empiezan a fundirse unos con otros por efecto de la superposición de los grisados.






-Dibujo 4.
Retomamos el verde para intensificar el color del mantel e ir terminando de elaborar la forma de los objetos. No debemos precipitarnos, el volumen de los elementos debe ir emergiendo despacio, sin fuertes contrastes.




-Dibujo 5.
Cuando el proceso de coloreado con los lápices ha terminado, pasamos por encima un pincel empapado en agua. Sobre los objetos sólo pasaremos una sola vez, el mantel nos permite más intervenciones. Una vez seco podemos recuperar algunos blancos con una cera de color blanco.




-Dibujo 6.
Al acuarelar los trazos de los lápices comprobaremos cómo se intensifican los colores. A pesar de las aguadas, el trazo siempre debe permanecer visible, de manera subyacente; esto proporciona  al dibujo un gran atractivo, y un interesante efecto atmosférico.

viernes, 13 de junio de 2014

La acuarela, los velos pintados

Toda la técnica de la acuarela se basa en su solubilidad en el agua. Puede adquirirse sólida (en forma de godet) o pastosa (en tubo). Si el color es sólido hay que mojarlo previamente para que se ablande; los colores pastosos, en cambio, cuestan menos de diluir en agua. Exissten dos presentaciones más de este material: las pastillas y la acuarela líquida, pero no las aconsejo; las primeras son de calidad escolar y ofrecen un bajo poder de tinción, mientras que las segundas tienen un alto grado de tinción y es más complicado conseguir matices muy sutiles con ellas.
El color velado
La principal cualidad de esta técnica es la transparencia de los colores. Se trabaja siguiendo los principios de la aguada que ya he descrito anteriormente. Ello consiste en ir pintando de más claro a más oscuro, aplicando veladuras de color transparente. Empleamos los colores aguados, de modo que si superponemos varios colores, uno sobre otro, éstos se mezclan entre sí: al superponer un rojo a un azul, resultará un violeta; al aplicar un azul sobre un amarillo, verde, etc.
Soporte para pintar acuarelas
El soporte natural de la acuarela es el papel, pero no sirve cualquier papel, éste debe tener el suficiente grado de absorción para admitir aguadas. Los papeles se fabrican en diversos grosores o "pesos": cuanto más grande es el tamaño de la obra que queremos pintar, mayor debe ser el grosor del papel. También tiene que ser blanco o ligeramente tintando, ya que la acuarela es una pintura transparente que se apropia de la luz que desprende la superficie lanca del papel.
Pinceles más frecuentes
La acuarela es un médio pictórico que requiere pinceles muy especiales con una buena capacidad de absorción, retención de agua y facilidad de recuperar la forma tras la pincelada. Se fabrican en diversos tipos de pelo; el más caro y apreciado es el de marta, aunque los más económicos, de pelo sintético, también ofrecen un estupendo resultado. Los redondos son los más versátiles, sirven para aplicar pinceladas amplias y para pintar líneas con la punta. Los cuadrados se utilizan para pintar amplias zonnas, no son aptos para realizar detalles.

Mi último dibujo

Hace días que no actualizo el blog y es que he estado algo liada. Pero estos días pienso añadir más información que siempre nos es a todos de gran ayuda. 
Os dejo mi último dibujo. Hecho con acuarelas y grafítos. La gran mayor parte con grafitos!!! La verdad es que ya tenía ganas de comprarme unas acuarelas. Llevaba tiempo viendo trabajos hechos con estas y me había entrado el gusanillo. 
Compre un blog de sketch de papel nada bueno 110gr (para una acuarela se necesitaría 300 o 400gr) por lo tanto no se si por ser principiante o por la mala calidad de la hoja que tengo, pero tengo que dejar que pasen horas desde una capa de color a otra porque sino todo se me emborrona. No obstante fue muy económico 3.25€ y tiene tapa dura. Para dibujar por la calle está muy bien. Además las hojas tienen un color tirando a crema muy chulo. Dibujando con pasteles deben de quedar muy bien las luces blancas. Comentar de este que no admite nada bien el borrado con una goma convencional ya que se levanta toda la hoja, si quiero rectificar el grafito o cualquier otro color utilizo la goma maleable. No obstante por el precio para empezar está bastante bien. Os adjunto una foto de el.
Y mis nuevas acuarelas. No podía terminar el post sin halar de ellas. Pues nada, que me acerqué a una tienda de material de bellas artes que hay en mi ciudad buscando fijador para pastel, ya que la laca funciona bien con el grafito pero con el pastel va de pena...Y encontre en primer lugar el cuaderno y como había visto unas acuarelas en el escaparate me lancé a la aventura!!! Son de la marca Van Gogh y vienen en un bonito estuchito de plástico duro blanco. Muy resistente a los golpes. Con un pincel fino pero bueno. Lo mejor de todo es que se le puede extraer con la parte de atras del pincel una paleta para hacer mezclas. Resulta muy cómodo y fácil de limpiar.
He leido por internet que es una calidad media tirando a baja. Que dentro de una misma marca siempre hay dos calidades una para profesionales y otra para estudiantes. Estas vienen siendo:
Winsor artis ................ Cotman
Renmbrandt ............... Van Gogh
Sch. Horadam.............. Akademy
Otra marca que he leido que es muy buena es la Winsor&Newton. Pero que tienes que fijarte bien que ponga país de fabricación Reino Unido, ya que ahora también las fabrican en China y supongo que la calidad por supuesto no será la misma. 
Comentar que las que he comprado yo, será la falta de experiencia, me parecen que tiñen bastante y que tienen una capaciddad muy cubriente pese a la transparencia que tiene la acuarela y que aporta mucho color nada más pasar el pincel sobre cada godet. También es cierto que no he probado unas mejores y ya se sabe que todo te parece bueno hasta que has visto un mundo mejor.
Con respecto al precio, siempre he dicho que el material de bellas artes en mi ciuda es muy caro. Vivo en Galicia, A Coruña. Me costaron 22 €, todo sea dicho de paso que parece que me van a durar bastante. Por lo menos para pequeñas zonas de dibujo como el que he puesto anteriormente. También es cierto que es la última vez que compro en tienda. Siempre he dicho de impulsar el comercio pequeño pero...Las he encontrado en amazon de mejor marca y más baratas. Que aprendido con esto: No ser tan impulsiva y mirar bien los precios. El material de bellas artes es caro.